Miguel Espigado imagina 'La vida de los clones': "La creación de vida inteligente al nivel de humanos es un tabú"

 

Miguel Espigado imagina 'La vida de los clones': "La creación de vida inteligente al nivel de humanos es un tabú"

El escritor Miguel Espigado, autor de 'La vida de los clones'
MIGUEL ESPIGADO
Publicado 22/05/2017 17:00:31CET

MADRID, 22 May. (EUROPA PRESS - Eduardo Blanco) -

El escritor Miguel Espigado publica 'La vida de los clones' (Aristas Martínez), una novela futurista en la que unas criaturas fantásticas acaban conviviendo con los humanos y comienzan una lucha por conseguir derechos que les aleje de su papel de simples mascotas.

La idea de minorías culturales y la búsqueda de identidad planean por las páginas de esta obra de ciencia-ficción, que explora "una frontera todavía no atravesada" por el ser humano. "Creo que la creación de vida inteligente al mismo nivel de un humano es todavía un tabú, y no creo que se vaya a derribar en el próximo siglo", ha explicado en una entrevista con Europa Press el autor.

Prima es uno de esos clones-mascota que vive con su propietario Michael, cuando el fallecimiento de éste supone su salida a un mundo que está comenzando a cambiar. Numerosos Estados comienzan a incluir en sus legislaciones los derechos de los clones, que les igualan con los humanos y les permite convivir en las ciudades.

A lo largo de la novela, el clon protagonista irá conociendo a varios amigos y amantes de los clones, que irán ayudando a crear su identidad, pero también afrontará los problemas planteados por los reaccionarios a estas criaturas. Espigado ha recordado que el empleo de estas criaturas en la novela sirve como "extrañamiento, una técnica literaria para reflexionar sobre aspectos de la realidad que pasarían más desapercibidos si se presentaran de forma realista".

Por ejemplo, uno de los primeros guiños a la realidad es la aparición de Michael, el propietario de numerosos clones que vive en Wonderland y que recuerda inevitablemente al cantante Michael Jackson. "Hago un juego con una figura muy célebre de lo que supone el retorno a la infancia, tan común en nuestro siglo: esas personas que deciden encerrarse en sí mismos --con su amor a todo tipo de ficciones, desde el comic hasta los videojuegos-- para evocar una infancia perdida y ser un niño eterno", ha apuntado.

La agresividad y la reprobación a los clones comienza a crecer hasta llegar a un punto de no retorno, generando incluso un genocidio encubierto respaldado por ciertos poderes. "Si uno estudia los genocidios, se da cuenta de que la victima va aceptando dócilmente una subyugacion creciente, siempre esperando que al final se salve, pero lo que realmente ocurre es el horror", ha señalado el autor.

EL DINERO, "LA ÚNICA PATRIA"

En 'La vida de los clones', la respuesta a ese genocidio será la de una figura con cierto aire populista que llevará a estas criaturas a organizarse con negocios muy oscuros y en los que el dinero será "su única patria". "Esto también tiene que ver con lo que ocurre hoy en día, donde los ricos actualmente han demostrado que la única patria es el capital y ya no responden ante nada ni ante nadie", ha aseverado.

En este sentido, Espigado plantea en su novela que una revolución popular podría tener sentido "no teniendo una raíz geográfica sino económica". "En definitiva, que el pueblo decidiera hacer de un fondo de capital su patria y defenderlo colectivamente, como hacen los ricos", ha cuestionado.

DE 'BLACK MIRROR' A GEORGE ORWELL

Preguntado acerca de la necesidad de escribir sobre la realidad desde la ciencia ficción, el escritor salmantino defiende que "un presente ligeramente girado" para introducir un elemento fantástico permite "resaltar aspectos que han pasado desapercibidos en el presente o generar proyecciones de lo que puede ocurrir". 'Black Mirror' o las obras de George Orwell serían referentes de esta propuesta.

En 'La vida de los clones', el gran desafío de estas criaturas es el de "encontrar un propósito" para su libertad ganada, algo que Espigado cree que también ocurre con la sociedad actual. "Una sociedad tradicional más reglada nos permite llevar vidas convencionales sin plantearnos si es la deseada. Tenemos millones de opciones y vivimos muy asfixiados por la inseguridad y por la idea de que siempre podríamos vivir mejor, lo que es fuente de ansiedad", ha concluido.

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