La RAE precisa que las donaciones de diccionarios van a bibliotecas, países de África y a benefactores de la fundación

Edificio de la Real Academia Española de la Lengua, RAE
EUROPA PRESS - Archivo
Actualizado 05/07/2018 13:06:59 CET

MADRID, 5 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Real Academia Española (RAE) ha precisado este jueves 5 de julio que las donaciones de ejemplares de diccionarios en papel están destinadas a bibliotecas públicas y centros educativos preuniversitarios de comunidades autónomas, al África subsahariana y a benefectares de la Fundación Pro Real Academia Española.

"Éstas son, exclusivamente, todas las actuaciones que la Real Academia Española realiza y realizará para difundir el Diccionario de la Lengua Española a título gratuito", ha señalado la institución en un comunicado, matizando las declaraciones del académico Pedro Álvarez de Miranda, quien aseguraba que se "están regalando a las escuelas" los ejemplares sobrantes de la edición en papel del año 2014.

Así, la RAE ha recordado que "desde hace dos años" se han realizado unas "operaciones de donación" de ejemplares del Diccionario de la lengua española (DLE) a todas las comunidades autónomas con destino a las bibliotecas públicas y a los centros educativos preuniversitarios.

Más recientemente, ha comenzado unas actuaciones similares, a través de las embajadas del Reino de España, con los países del África subsahariana para dotar de ejemplares del DLE a los centros de enseñanza secundaria y universitaria donde se imparten cursos de español.

Asimismo, desde 2015, todos los nuevos miembros de la Fundación Pro Real Academia Española reciben cuando se inscriben como benefactores de esta plataforma de apoyo financiero a la RAE un ejemplar de esta misma 23ª edición del DLE.

Durante el I Curso de Verano del Instituto Cervantes, Álvarez de Miranda aludió a ese excedente de diccionarios. "No se pueden imaginar cómo están los almacenes de Espasa Calpe, llenos de ejemplares que no se han vendido. Hubo un error de cálculo clamoroso y se pensó que se iban a vender más de los que se vendieron, pero la gente prefirió no gastarse los 99 euros en el papel y esperar a la versión digital", explicó durante su intervención.

De hecho, el académico aseguró que la editorial "quería incluso destruir" esos ejemplares sobrantes. "Ahora no sabemos qué hacer con ellos y los estamos regalando a escuelas", añadió, tras reconocer que es una "preocupación" para la institución puesto que "era una fuente de ingresos y de ahí vienen muchos de los problema económicos".

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