Bruno Mars encandila al Estadi Olímpic de Barcelona en un derroche de energía y 'flow'

Concierto de Bruno Mars en Asia
Florent Dechard/Doctor Music
Actualizado 21/06/2018 10:30:12 CET

Fuegos artificiales y media hora de retraso, notas de su concierto ante 54.000 fans

BARCELONA, 21 Jun. (EUROPA PRESS) -

El cantante hawaiano Bruno Mars ha encandilado la noche de este miércoles a un Estadi Olímpic con las entradas prácticamente agotadas -54.000 localidades- en el paso por segunda vez de su gira '24K Magic World Tour' por Barcelona con un concierto de apabullante energía y 'flow'.

La tarde ha ido cayendo con un dinámico concierto dos horas antes de los teloneros Dnce, y la sesión después de Dj Rashida, que se ha sobrepuesto -o ha tenido que sobreponerse- media hora al inicio programado del concierto de Mars a las 22 horas.

Esta tardanza le ha valido a la dj californiana silbidos de un impaciente público que aprovechaba para reclamar la presencia del hawaiano con algunos lamentos y también críticas al cantante en redes sociales por su retraso en el escenario, que para algunos ha sido más bien una "falta de respeto".

Tras la larga espera, unos audiovisuales han animado al público a gritar precediendo a unos inesperados fuegos artificiales de altura, que han puesto en bandeja el salto de Mars al escenario ataviado en ropa deportiva con su hit 'Finesse' y sus bailes ágiles de 'street boy', que le han valido el perdón generalizado a juzgar por el griterío.

Montones de fuegos artificiales reventado la barrera del sonido dentro del escenario y en la grada tras éste han servido para que Mars siguiera con la canción insignia '24K Magic', que ha terminado del mismo modo que ha empezado: con la pólvora por los aires.

"Encantado de volver a Barcelona", ha dicho Mars con simpatía antes de introducir 'Treasure' con voz y gestos de conquistador, antes de volver a ponerse en el papel de chico malo junto a sus músicos con 'Perm', con fogonazos de nuevo que más que adornar han sobresaltado.

El cantante ha necesitado sentarse después y animar a la gradería oeste a "picarse" con la este poniendo a saltar a todo el estadio, y con energía renovada ha hecho una exhibición de baile a lo Michael Jackson que ha terminado con más fuegos artificiales.

"TE QUIERO MUCHO CARIÑO"

Mars ha entonado después 'Calling All My Lovelies' entrando en una tregua energética que sin embargo ha sido corta porque se ha lanzado a decir en castellano: "Te quiero mucho cariño. Cariño, cariño..." haciendo aullar a la grada, antes de penetrar en los ritmos de 'Chunky' igualmente aplaudidos.

El hawaiano ha seguido con 'That's What I Like', que ha interpretado con humor y pidiendo la participación de los fans, especialmente de las "Barcelona girls", según iba repitiendo, y después ha virado hacia la más pausada 'Versace On The Floor', dejando al público coger oxígeno, aunque éste ha optado por iluminar el estadio con sus móviles, y Mars por dar más fuegos artificiales.

El cantante se ha puesto definitivamente al público en el bolsillo con la alocada 'Marry You', que ha introducido con la marcha nupcial en versión guitarra eléctrica -interpretada por él mismo- y con un ritmo trepidante que ha terminado muy arriba en euforia, tras la que ha querido ir aún más alto con la vibrante 'Runaway Baby', precedida de más dosis de pólvora, y en la que ha terminado bailando en silencio enseñando al público los secretos de su 'flow'.

Tras esta disruptiva energía, 'When I Was Your Man' ha puesto el toque de balada de desamor a la noche pronosticando una despedida, no en vano Mars avisaba en la letra de la canción: "Tuve que darte todo mi tiempo cuando tuve la ocasión".

Pero después ha demostrado que todavía tenía un as en la manga porque ha resurgido -cambio de vestuario incluido- con 'Locked Out of Heaven', que ha acompañado de confetti y más fuegos artificiales, dejando para el final la dulzona 'Just The Way You Are', en la que ha vuelto a interpretar una pequeña parte en castellano mientras iba dando las gracias y diciendo 'Te quiero mucho'.

Pero el artista que había salido con más de media hora de retraso y que tenía al público algo ofendido, después ha sabido ser generoso con su tiempo y ha interpretado una última 'Uptown Funk' con su banda, regalando a Barcelona una última exhibición de su energía.

Tras visitar la ciudad en abril de 2017 -pero en un recinto de menor capacidad, el Palau Sant Jordi-, Bruno Mars ha logrado de nuevo seducir sin fisuras al público barcelonés antes de visitar este viernes Madrid con un segundo despliegue de fluidez hawaiana.