Muere Chris Cornell: su legado en 6 canciones

Chris Cornell performing live on stage at the Royal Albert Hall in London during
RICHARD GRAY
Actualizado 18/05/2017 14:33:43 CET

MADRID, 18 May. (EDIZIONES - David Gallardo) -

Christopher John Boyle (Seattle, 1964 - Detroit, 2017) fue, es y será por siempre una de los iconos esenciales del grunge, lo que equivale a afirmar que puso banda sonora a toda una generación, la que vivió a fondo la música durante el primer lustro de los años noventa del siglo pasado.

Ya fuera con el supergrupo Temple of the Dog junto a miembros de Pearl Jam, con Soundgarden, con Audioslave o en solitario, el estadounidense siempre destacó por su portentosa voz, con un amplio rango en el que convivían el rugido leonino y la sugerente gravedad. No en vano, era un barítono con una capacidad para cantar extremadamente alto en el rango de tenor. Y con un talento clarividente para cazar melodías.

Pero retrocedamos hasta principios de los setenta, cuando el infante Chris empezó a tocar el piano al tiempo que se interesaba por bandas ya clásicas del pop y el rock. En plena adolescencia adoptó el apellido de su madre tras el divorcio de sus padres y cambió sus intereses hacia la guitarra y la batería para canalizar sus sentimientos.

The Jones Street Band fue su primera banda (de versiones), paso previo a The Shemps, gracias a lo cual conoció a Kim Thayil, guitarrista con quien terminaría fundando Soundgarden en 1984, con Hiro Yamamoto en el bajo y encargándose Chris de voz y batería. La llegada del baterista Matt Cameron completaba una formación que debutó en 1987 con Screaming life, su primer EP, con el single Hunted down como tema principal.

Comenzaba así una historia que cogería impulso a toda velocidad, con Soundgarden marcando el sonido de todo el planeta durante los siguientes años de eclosión del grunge, compartiendo generación con otros grupos históricos como Nirvana, Pearl Jam, Alice in Chains o Stone Temple Pilots, entre muchos otros.

HUNGER STRIKE (1991)

Ultramega OK (1988) y Louder than love (1989) consolidaron la propuesta del grupo, que se tomó un descanso con el cambio de década. Eso propició que Chris Cornell y Matt Cameron se unieran a Eddie Vedder, Mike McCready, Stone Gossard y Jeff Ament de Pearl Jam. Ambas bandas estaban a punto de reventar comercialmente, pero antes se fusionaron en Temple of the Dog, un supergrupo que solo editó un disco homónimo en homenaje al fallecido cantante Adrew Wood, de Mother Love Bone.

Con el paso de los años, a medida que tanto Soundgarden como Pearl Jam fueron creciendo y convirtiéndose en bandas clásicas, Temple of the Dog pasó de ser una rareza a un auténtico culto. No en vano, ahí estaban nombres fundamentales no ya de la escena grunge, sino de toda la música rock de los noventa. Con temazos como Call me a dog o Hunter strike, que sonaron en su reciente gira de reunión de 2016.

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JESUS CHRIST POSE (1991)

En octubre de 1991, seis meses después de la publicación de Temple of the Dog, Soundgarden lanzaban al mundo su tercera entrega, Badmotorfinger, confirmación absoluta de su poderío con ese sonido clásico a lo Black Sabbath, con la rabia punk y garagera de The Stooges. Singles como Rusty cage y Outshined son seminales en todo el movimiento grunge que vino después.

Efectivamente, nada hubiera sido igual sin Kurt Cobain. Puede que Nirvana y Pearl Jam fueran, como de hecho fueron, la punta de lanza del grunge. Pero Soundgarden son la tercera pata de un triunvirato absolutamente generacional. Pearl Jam publicó Ten en agosto, Nirvana lanzó Nevermind en septiembre y los de Chris Cornell editaron Badmotorfinger en octubre. El terremoto global generado desde Seattle fue de aúpa, también con este Jesus Christ Pose.

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BLACK HOLE SUN (1994)

Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden y compañía expulsaron a guitarrazos a todo el pop de las listas de éxitos. Era 1992 e incluso a Michael Jackson. Y lo más brutal es que el grunge no hizo otra cosa que expandirse sin límite a la vista. En marzo de 1994, un mes antes del suciidio de Kurt, Soundgarden alcanzaban su cima comercial con Superunknown. La MTV, que todavía tenía influencia musical, pasaba vídeos de bandas de Seattle incesantemente.

El grupo despachó más de nueve millones de copias de Superunknown, debido a que mejoró su fórmula consiguiendo singles de éxito sin perder en absoluto su esencia, con videoclips en bucle en las televisiones de todo el globo. Hablamos de Spoonman, My wave Fell on black days, The day I tried to live y, por supuestísimo, Black hole sun. El vídeo de este último sencillo define toda una era y a toda una generación.

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LIKE A STONE (2002)

Una vez superado el primer lustro de los noventa, el grunge ya era clásico. Sin Kurt Cobain las cosas iban a cambiar. Soundgarden editó aún en 1996 el disco Down on the upside, que mantuvo el listón y vendió más de 2 millones de copias. No es que para la banda se acabara todo con el cambio de moda, pero había que evolucionar y virar. Finalmente fueron las tensiones internas las que propiciaron su separación en 1997, gozando de gigantesca popularidad.

Chris se lanzó a explorar otros sonidos en Euphoria morning (1999), su debut como solista. Tras esa etapa, en 2002 nacía Audioslave, otra superbanda comandada por Cornell, en esta ocasión con tres miembros de Rage Against the Machine, a saber: Tom Morello, Brad Wilk y Tim Commerford.

Aunque muchos pensaba que era una especie de sustitución forzada de Zack de la Rocha (el vocalista de RATM), lo cierto es que Audioslave encontró su propia personalidad fusionando las melodías del vocalista con la furia de los músicos. Su debut homónimo, con singles como Cochise, Show me how to live o Like a stone, da buena prueba de ello.

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YOU KNOW MY NAME (2007)

Más allá de ser un supergrupo puntual, Audioslave parió aún otro par de buenos discos de éxito: Out of exile (2005) y Revelations (2006). Pero cuando parecía que podía haber un largo recorrido, llegó el acantilado y la caída libre. Así las cosas, en febrero de 2007 Cornell anunciaba su salida de la banda y cuatro meses después lanzaba su segundo disco en solitario, Carry me.

En dicho álbum está You know my name, canción estrenada a finales de 2016 como tema principal de Casino Royale, vigésimo primera película de la saga de James Bond. Un tema de hard rock clásico repleto de grandilocuencia y épica, sugerente y con guiños claros en su sonido a lo que a estas alturas todos esperamos de una historia de 007.

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BEEN AWAY TO LONG (2012)

Todavía tuvo empuje Chris Cornell para un tercer disco en solitario, Scream (2009), en el que se adentraba en el pop del siglo XXI de la mano de Timbaland. Un atrevimiento que desconcertó a unos y encandiló a otros. Enfrascados en ese debate andaban cuando el 1 de enero de 2010 se anunciaba la reunión de Soundgarden después de trece largos años. Primero para una gira y, después, para todo un nuevo disco de estudio, el séptimo, titulado King Animal (2012) y con singles de letra tan propicia como Been away too long.

Desde entonces, compaginaría la actividad de la banda con su vertiente solista, más intimista y cercana en pequeños conciertos bien diferentes de la eclosión hard rock para las masas de Soundgarden. De hecho, en su faceta en solitario ya publicó Songbook en 2011 (y luego Higher truth en 2015), mientras giraba con sus compañeros, tal y como estaba haciendo en 2017 cuando tuvo su fatal encuentro con la muerte. Incluso el séptimo álbum de estudio de Soundgarden estaba en camino. Nos tendremos que conformar con su colosal y fornido legado. Hasta siempre, Chris.

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