El Teatro Real estrena en Madrid 'Gloriana', la ópera "desafortunada" de Britten sobre la reina Isabel I de Inglaterra

Presentación de la ópera Gloriana en el Teatro Real
EUROPA PRESS
Publicado 06/04/2018 18:55:21CET

MADRID, 6 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Teatro Real acoge desde el próximo jueves 12 de abril hasta el día 24 la puesta en escena de 'Gloriana', compuesta por Benjamin Britten, una ópera "desafortunada" en su estreno a mediados del siglo XX que llega a Madrid por primera vez para mostrar la dimensión "oscura" y "compleja" de Isabel I, según ha explicado el director artístico del coliseo madrileño este viernes durante su presentación.

Esta nueva coproducción del Teatro Real, en coproducción con la English National Opera y la Vlaamse Opera de Amberes, cuenta con Ivor Bolton en la dirección musical y con David McVicar como director de escena, mientras que las sopranos Anna Caterina Antonacci y Alexandra Deshorties interpretarán el papel de la Reina Isabel I de Inglaterra.

'Gloriana' retrata con crudeza un episodio poco digno de la vida de la reina Isabel I (1533-1603), que se debate entre pasiones y sentimientos demasiado humanos, sin el aura heroica que esperaba el público selecto congregado para la ocasión durante el estreno de esa ópera.

Matabosch ha explicado que se trata de una "pieza excepcional" pero "inadecuada" que fue encargada a Benjamin Britten para celebrar la coronación de la reina Isabel II de Reino Unido y que fue estrenada en junio de 1953 con la presencia de la realeza europea.

Tal y como ha explicado David McVicar, a pesar del visto bueno de la Casa Real británica, fue recibida como un "insulto" para la reina recién coronada y supuso un fracaso en la trayectoria de Britten, un joven compositor que entonces contaba con gran "popularidad" y obras "de gran envergadura", que se enfrentó a un "cambio de paradigma".

A pesar de ser "inadecuada" para la ocasión, 'Gloriana' tiene, en palabras de McVicar, una "enorme calidad", con un "gran poder" y "evocadora", que retrata "las obsesiones" de Britten: la lucha de "los outsiders", de los que la reina Isabel I formaba parte.

"Es un personaje muy solitario, que nunca ha podido entablar relaciones normales, que vive en aislamiento", ha destacad el director de escenografía, para quien este "retrato psicológico" es "extremadamente moderno" porque, además, aborda cuestiones de género.

DECORADO SIMBÓLICO Y VESTUARIO DE ÉPOCA

En cuanto a la puesta en escena, Matabosch ha explicado que es una obra "no realista" con un decorado "simbólico" en alusión a la trama. Sin embargo, el vestuario, que en sus palabras es "una maravilla", es "absolutamente de época". Según ha indicado, la dirección de actores conecta con la puesta en escena y demuestra que puede ligar con un vestuario fiel al momento que retrata.

La soprano Anna Caterina ha señalado que en esta obra, que atiende a la parte final de la vida da la monarca, Britten hace una "analogía" con al vida de los artistas al final de su carrera. "Es el balance del sacrificio por su pueblo y de lo que tiene que asumir", ha explicado.

Por su parte, Alexandra Deshorties, la otra soprano que interpreta a la monarca, ha destacado que se trata de un personaje "fascinante" que tuvo que conjugar el hecho de ser un humano y sin embargo "estar por encima de lo que el pueblo esperaba de ella". "Tenía que aportar algo como mujer y responder a las expectativas", ha agregado.

Respecto a la dificultad que tiene esta ópera desde el punto de vista vocal, Deshorties ha señalado que "muy es muy exigente" pero sí tiene una larga duración. Además, ha reconocido la dificultad que existe en el equilibrio entre la voz y el realismo y la intensidad, lo que en sus palabras hace a esta obra "única".