El Tau revive en la Copa del Rey

Actualizado 09/02/2007 22:24:43 CET

MÁLAGA, 9 Feb. (EUROPA PRESS/Gaspar Díez) -

El Tau cumplió el guión y resucitó, tras las últimos traspiés encajados, en la Copa para lograr el tercer billete para las semifinales del torneo, que se disputa en el pabellón Martín Carpena de Málaga hasta el próximo domingo, al vencer, por 82-73, a un Caja San Fernando que no tuvo opción alguna y víctima de la mayor profundidad de banco vitoriana.

Luis Scola, el alma del Tau, anotó su primera canasta y apretó el puño, gesto de rabia y dedicatoria a la ruidosa y animosa hinchada vitoriana. El gesto no fue baladí. Reflejó el ansía que, curso tras curso, Copa tras Copa, derrama el 'especialista' del torneo -tres triunfos en el último lustro-, esté quién esté en el banco. Dusko Ivanovic o Velimir Perasovic. Con Nocioni o sin él. Figurando Macijauskas o Erdogan.

No importaron las dos derrotas consecutivas en la liga doméstica. El Tau se viste con el traje de la Copa y no decepciona. Tiene un banquillo amplio. Rakocevic mete tres triples consecutivos, Pablo Prigioni, el último MVP en Madrid'06, roba, pillo como lo es él sólo, dos balones y Scola se desmelena en ataque y los vitorianos parecían imbatibles para un Caja que soportaba el chaparrón como podía (24-14).

Si Rakocevic se iba a la suplencia Erdogan recogía el testigo y castigaba sin remilgos desde los 6,25 metros (38-23, min. 17) al grupo del 'sheriff' Comas, donde sólo Demetrius Alexander y Antonio Bueno, primero, y la dirección de Carles Marco y Patrick Femerling -diezmado por una gastroenteritis que le obligó a ir al hospital hoy mismo-, desde el tiro libre, aplazaron la sentencia.

CAJA IMPOTENTE

El Caja no veía el resquicio para poner en apuros al Tau. Aunque apretó los dientes en defensa y el ex pívot blanco Antonio Bueno se multiplicaba en la zona baskonista frente a las 'torres gemelas' (Splitter y Scola) las rentas no bajaban tras el descanso de la decena de puntos en su contra. Al contrario, Erdogan era un martillo pilón desde el triple y disparaba a su equipo (63-48) hacia las semifinales.

Además, cada vez que tenía la opción de estrechar el cerco a los vascos, el Caja acumulaba una pérdida, un balón al aro, una falta en ataque o era presa de la presión defensiva de un Tau a medio gas, correcto, académico, pero que no gastó más que un puñado de su energía en rellenar el formulario de acceso a las semifinales, y ello a pesar de un último intento (76-69, min. 38) sevillano.

El Tau buscará mañana contra el vencedor del Gran Canaria-Real Madrid ampliar su leyenda en el torneo. Desde Vitoria 2002, cuando ganó como anfitrión, el único en dos décadas, en la final al Barça, no ha faltado a su cita con las semifinales.

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