Rusia y Noruega disputarán la final del Europeo tras derrotar a Alemania y Francia

Actualizado 16/12/2006 20:10:25 CET

ESTOCOLMO, 16 Dic. (EUROPA PRESS) -

Las selecciones de Rusia y Noruega disputarán la final del Europeo femenino de balonmano, que se está celebrando en Suecia del 7 al 17 de este mes, tras derrotar a Alemania (29-33) y Francia (28-24), respectivamente, en sus encuentros de las semifinales.

En la primera semifinal las campeonas del mundo alcanzaron, por primera vez en su historia, la final de un Europeo, después de caer eliminadas en la misma ronda en las tres últimas ediciones por Ucrania (28-24, en el 2000) y Dinamarca, en dos ocasiones (22-18, 2002 y 31-27, 2004).

Las rusas, cimentaron su victoria en un comienzo de segunda parte estelar, en el que abrieron una brecha considerable (15-22), lo que junto con una gran labor de equipo, pues todas sus jugadoras de campo, excepto dos, anotaron algún gol, les permitió conseguir el billete para la final tras deshacerse de una Alemania, para quien meterse en las semifinales había supuesto ya su mejor resultado en los últimos diez años.

El duelo entre dos de las mejores porteras del mundo, Sabine Englert por las germanas e Inna Suslina por las soviéticas, se decantó del lado de la rusa, que realizó 26 paradas durante el encuentro.

En la otra semifinal, Francia dio más guerra de la esperada a Noruega, y en un partido igualadísimo, en el que ningún equipo consiguió una ventaja superior a tres goles, excepto en los compases finales, las nórdicas tuvieron que emplearse a fondo para doblegar a un equipo francés muy competitivo.

Las vigentes campeonas, entraron al parquet un tanto frías y hasta pasados más de diez minutos no consiguieron ponerse por delante en el marcador, y es que la solidez de la defensa francesa no dejaba resquicios a una selección noruega un tanto inoperante en ataque en sus comienzos.

Sin embargo, la calidad de la selección Noruega, con Hammerseng y Lunde en plan estelar, con ocho y siete goles cada una, junto con su mayor experiencia y tradición, y es que desde el primer europeo, disputado en 1994, el balonmano nórdico es el que marca la pauta, permitió a las jugadoras de Marit Breivik darle la vuelta a la situación y meterse en una final, en la que tendrán que superar a Rusia, si quieren sumar el tercer título a sus vitrinas.

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