Bardet gana la primera etapa pirenaica y Froome cede el amarillo a Aru

Romain Bardet celebra su triunfo
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Actualizado: jueves, 13 julio 2017 17:55

MADRID, 13 Jul. (EUROPA PRESS) -

El ciclista francés Romain Bardet, del AG2R, se impuso en la duodécima etapa del Tour de Francia, disputada este jueves entre Pau y el final en alto en Peyragudes tras 214,5 kilómetros, primera jornada en los Pirineos que no tuvo la emoción esperada pese a que el italiano Fabio Aru (Astana) le quitó el liderato al británico Chris Froome (Sky) y donde el español Alberto Contador (Trek) y el colombiano Nairo Quintana (Movistar Team) fueron los grandes damnificados.

La jornada pirenaica, pese a su dureza y la existencia de terreno para atacar, fue un tanto descafeinada, con escasos ataques entre los favoritos, salvo en los 300 duros metros finales donde el Sky del líder ya no dominaba como durante todo el día.

Ahí, Aru aceleró en busca sobre todo de las bonificaciones, pero se vio beneficiado del extraño parón de un Froome, que se quedó después de no haber dado ningún síntoma de debilidad. Por detrás, el joven Bardet esperó y se llevó su tercer triunfo en la 'Grande Boucle', dejando claro que hay que tenerle en cuenta para la victora final.

De todos modos, el británico sólo cedió 20 segundos, aunque suficientes para desprenderse del maillot del líder y cedérselo al italiano del Astana por escasos seis segundos con el francés a 25 y el colombiano Rigoberto Urán (Cannondale), que también aguantó bien, a 35.

Más lejos están, y ya sin opciones de triunfo, sobre todo por las sensaciones, Alberto Contador y Nairo Quintana. El colombiano se quedó en el Peyrosourde y perdió más de dos minutos con el ganador, pero llegó incluso por delante del madrileño que se descolgó en los metros finales de la penúltima ascensión y perdió finalmente 2:14. El primero está a cuatro minutos y debe recuperar su mejor nivel para optar al menos al podio, mientras que el de Pinto ya pierde 7:14 y está fuera del 'Top 10'.

El doble ganador del Tour, de todos modos, fue uno de los pocos que se atrevió a probar fortuna en el puerto más duro del día, el Port de Bâles, pero no abrió excesivo hueco por el férreo control que ejerció el Sky. A partir de ahí, ya no volvió a asomar por los puestos delanteros.

La formación de Froome demostró claro su potencial pese a la baja de Geraint Thomas y fue el que dominó la situación. Con Michal Kwiatkowski y los españoles Mikel Landa y Mikel Nieve guardando las espaldas a su jefe de filas, nadie tuvo el atrevimiento de probar su fortaleza de un líder que aún así tuvo un susto, junto a Aru, al salirse de la carretera, sin consecuencias, en el descenso hacia el Peyrosourde, aunque nadie, pese a ser un error, lo aprovechó para atacar.

Por ello, los elegidos fueron llegando juntos y sin con excesivo respeto entre ellos hacia los kilómetros. El Peyrosourde, donde Quintana se descolgó pronto y Contador al final, no decidió nada, salvo el final del intento del británico Stephen Cummings (Dimension Data), el único superviviente de la fuga inicial de la jornada.

Desde ese momento, todo quedó para los metros finales. Froome se quedó con Landa, pero el movimiento de Aru desencadenó un extraño final del que sacó provecho Bardet y provocó un cambio de guión en el Tour que tendrá su primer examen en la decimotercera etapa de este viernes, entre Saint-Girons y Foix, de tan sólo 101 kilómetros que reunirán tres puertos de primera (Latrape, Agnes y Péguère), aunque el último lejos de meta.

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