Popovych alcanza la gloria del Tour el día de la fiesta nacional francesa

Actualizado 14/07/2006 19:49:50 CET

CARCASSONNE (FRANCIA), 14 Jul. (EUROPA PRESS) -

El ciclista ucraniano Jaroslav Popovych, del Discovery Channel, alcanzó la gloria de su primer triunfo en el Tour de Francia, en la duodécima etapa disputada entre las localidades de Luchon y Carcassonne, fruto de su insistencia y de un ataque a tres kilómetros del final que no encontró respuesta en sus compañeros de fuga, entre los que rodó Oscar Freire (Rabobank).

A la sombra del Pirineo francés, en el sinuoso trazado del Macizo Central, Freire cabalgó durante casi cien kilómetros, junto al propio Popovych, el italiano Alessandro Ballan (Lampre) y el joven francés Christophe Le Mevel (Credit Agricole). El 'grupeto' no encontró reacción en la serpiente multicolor, aparentemente dormida al ritmo del Phonak de Floyd Landis y sin inquietud en los equipos de los velocistas.

Con el hueco suficientemente grande para levantarse del sillín, relajar la musculatura y pensar con la cabeza fría, el cuarteto de fugados volcó sus cartas a diez kilómetros de meta en el día de la fiesta nacional francesa. Sólo Le Mevel podía honrar a su país con un triunfo, el más añorado por sus compatriotas, pero pronto, cuando se iniciaron las hostilidades, quedó demostrado que los otros tres 'caballos' eran más fuertes.

Descartado Le Mevel, el turno le correspondió a Popovych. El ucraniano lo intentó hasta en tres ocasiones. Hachazos duros e imprevistos con la intención de cobrarse víctimas, sobre todo la de Freire, el más rápido en una hipotética llegada al sprint.

El español jugó la baza conservadora, consciente de que en su zurrón acumulaba ya dos etapas, y dejó hacer a Ballan. El italiano, sabedor de que estaba ante una oportunidad inmejorable, se empeñó en no soltar la rueda de Popovych y no lo hizo hasta que reventó. Freire entonces no quiso o no pudo y el ucraniano abandonó la estela de ambos directo a la meta de Carcassonne.

En la misma levantó los brazos y sumó un triunfo valioso para el equipo, dominador de la ronda gala en los últimos siete años -también bajo la denominación de US postal- y con carácter balsámico después de que en la jornada hubiera perdido a dos de sus compañeros, el italiano Paolo Savoldelli y el español Benjamin Noval.

Freire, que demostró no estar especialmente interesado en el maillot verde de la regularidad, ya que no le disputó la segunda plaza a Ballan, esperará ahora una nueva oportunidad para consumar el 'triplete' y celebrar de la mejor forma posible su inminente paternidad.

AL RITMO DE LANDIS

El pelotón, lejos de los esfuerzos en la lucha por el triunfo, disfrutó de una jornada 'plácida' al ritmo que marcó el Phonak, obligado moralmente a ser el patrón de la carrera porque en sus filas lleva el maillot amarillo, en las carnes de Floyd Landis, y antes de las batallas definitivas en los Alpes.

Ni el Davitamon-Lotto, con McEwen, triple vencedor de etapa, ni el Quick Step de Tom Boonen, quien todavía no se ha estrenado, buscaron en ningún momento poner freno a la escapada buena del día, que se formó antes de llegar a los cien kilómetros de recorrido y justo cuando el gran grupo había dado por finalizadas todas las escaramuzas iniciales.

El pelotón dio su visto bueno y dejó disfrutar a los escapados, aguardando momentos de mayor tensión y donde las fuerzas sean más imprescindibles que en el irregular terreno del Macizo Central francés.

Una jornada que resultó triste para el Caisse d'Epargne-Illes Balears después del abandono de Isaac Gálvez, consecuencia de los fuertes dolores en su rodilla derecha.

Según confirmó Eusebio Unzúe, director deportivo del equipo, Gálvez sufría muchos dolores en la rodilla y fue imposible que siguiera en carrera, después de que ayer concluyera la etapa, con cinco grandes colosos alpinos, "como pudo".

Unzúe aseguró que el velocista no ha podido recuperarse de las caídas que sufrió durante la cuarta y sexta etapa de la ronda gala. Un nuevo contratiempo para el equipo balear, que ya perdió a su líder, el murciano Alejandro Valverde, en la tercera etapa tras caerse y romperse la clavícula.

Mañana, se disputa la decimotercera etapa, entre Béziers y Montélimar, la más maratoniana de la presente edición, con 230 kilómetros y cinco puertos de cuarta categoría, un anticipo de los que aguarda al pelotón la próxima semana en las cumbres de los Alpes.

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