La Vuelta 2007 recupera el mito de los Lagos de Covadonga y centra su dureza en los diez primeros días

Actualizado 31/08/2007 13:22:01 CET

MADRID, 31 Ago. (EUROPA PRESS) -

La Vuelta Ciclista a España recupera en su 62 edición, que se disputará del 1 al 23 de septiembre de 2007, su mítica ascensión a los Lagos de Covadonga y se adentra en los pequeños núcleos urbanos en un intento por acercarse al aficionado en un momento de crisis extendida por los efectos del dopaje y el enfrentamiento de las tres 'grandes' con la UCI.

Las 21 etapas de la Vuelta de 2007, 11 llanas, ocho de media y alta montaña y dos contrarrelojes, sumarán un global de 3.421 kilómetros, con una media de 154 kilómetros -la más baja de las 'grandes'-, contará con nueve salidas inéditas (Allariz, Viveiro, Langreo, Calahorra, D.O. Cariñena, Oropesa, Algemesí, Hellín y Villacarrillo) y cuatro finales de etapa (Hellín, Algemesí, Torre Pacheco y Villacarillo) igualmente novedosos.

Asimismo, la ronda ha duplicado el paso por las metas para premiar a los aficionados y dar más espectáculo y así habrá circuitos en los kilómetros finales en Vigo, Santiago, Luarca, Zaragoza, Avila, Alto de Abantos y el tradicional por el Paseo de la Castellana de Madrid.

LOS LAGOS SE ASOMAN PRONTO

El primer tramo de la Vuelta del próximo año se concentra en el norte peninsular y los Pirineos, desde donde se hará un traslado a través de Cataluña de 380 kilómetros hasta Oropesa el 11 de septiembre, en el primero de los dos días de descanso de los que disfrutará el pelotón.

De igual forma que sucediera en 2006 con la escalada a La Covatilla, los Lagos de Covadonga se subirán en la cuarta etapa después de recorrer Galicia y el litoral cantábrico. Será una de las cuatro (el resto son Cerler, Ordino-Arcalís y Abantos) llegadas en alto de la edición de 2007, donde desaparecen las 'semanas de transición'.

El alto asturiano volverá a ser protagonista regresando tras un año de ausencia y después de que en 2005 ganase Eladio Jiménez. Sin embargo, sus rampas no tendrán demasiado carácter decisivo ya que están colocadas en la cuarta etapa con salida en Langreo y para un kilometraje total de 182 kilómetros.

Con porcentajes que van de más a menos y que no suelen bajar del siete por ciento llegando al 17, los ciclistas afrontarán esta subida con las piernas no demasiado cargadas y tras superar dos únicos obstáculos en su camino: el alto de la Faya de los Lobos y el alto de la Llama, ambos de tercera categoría.

'ETAPA REINA' EN ANDORRA

En cambio, la 'etapa reina' será la de Ordino-Arcalís, el 10 de septiembre, que se disputará después de subir la víspera a la estación de Esquí de Cerler. Es la más larga, con 220 kilómetros, y el 'techo' de la Vuelta, merced a los 2.220 metros de altitud en la llegada, y contará con la 'ayuda' de tres altos más, dos de segunda (Fradas y Perves) y uno de primera (Cantó).

Después de diez días de mucha dureza, la ronda española se tomará un respiro y hasta la decimoquinta etapa no volverá a tener un buen contacto con la montaña, cuando los ciclistas suban el Alto del Monachil, tan decisivo este año.

Y para acabar, las dos jornadas por las sierras abulense y madrileña. La decimoctava será de mediamontaña con Mijares (primera) y Navalmoral y al día siguiente será la última prueba para los escaladores con el doble paso por el Alto de Abantos, uno de ellos como final de etapa.

En total, el pelotón pasará por un total de 42 cotas puntuables (10 menos que en 2006), con tres de categoría especial y seis de primera, entre ellas.

Además, habrá dos jornadas contrarreloj, en la octava etapa, Denominación de Origen Cariñena-Zaragoza, de 49 kilómetros, y en la vigésima y penúltima, con salida y meta en Collado Villalba, de 25 kilómetros y posterior a la ascensión en dos ocasiones del Alto de Abantos.