Carlos Sainz estrena colores en un cuarto año clave para su futuro

Carlos Sainz (Renault)
RENAULT F1
Publicado 21/03/2018 12:03:26CET

MADRID, 21 Mar. (EUROPA PRESS) -

El piloto español Carlos Sainz inicia su cuarta temporada en la Fórmula 1 estrenando los colores negro y amarillo de Renault, con los que pretende seguir caminando hacia su plena madurez como piloto y lograr unos buenos resultados que vuelvan a llamar la atención de Red Bull.

La compleja operación que en la recta final de la temporada pasada involucró a McLaren, Toro Rosso y Renault provocó la marcha a la escudería francesa de Sainz, aunque en calidad de cedido, de forma que Red Bull se sigue reservando sus derechos en vistas a una posible salida de Daniel Ricciardo a finales de 2018.

El madrileño sabe tendrá más ojos encima que nunca y entiende que la palabra clave para dar otro paso adelante es regularidad. "Prefiero un año bueno al 95 por ciento que un podio de repente", dijo la semana pasada en Madrid, consciente de que en la F1 se valora mucho la capacidad para rendir en cualquier circunstancia.

El madrileño llegó a la competición en 2015 tras convertirse en el campeón más joven en la historia de la Fórmula Renault 3.5 Series pilotando para el equipo Dams, después de imponerse en un emocionante duelo a su compatriota Roberto Merhi.

Tras un prometedor inicio de campaña, sumando puntos en cuatro de las seis primeras carreras, atravesó un bache importante en el ecuador del Mundial, encadenando cuatro abandonos consecutivos en Austria, Gran Bretaña, Hungría y Bélgica. Logró rehacerse con una buena racha y el séptimo puesto de Estados Unidos, su mejor resultado, para acabar su año de 'rookie' en decimoquinta posición de la clasificación general con 18 puntos.

En su segunda temporada, supo sobrevivir al 'fenómeno Verstappen' después del ascenso del holandés a Red Bull y protagonizó una gran primera mitad de temporada, logrando meterse en los puntos con regularidad. Tras el parón veraniego sufrió con el descenso de rendimiento de su coche, pero logró rehacerse para finalizar sexto en Estados Unidos y Brasil. En el Mundial de pilotos finalizó duodécimo con un botín de 46 puntos, más del doble que en su primer curso.

Su crecimiento constante no se detuvo la temporada pasada, en la que logró finalizar noveno en el Mundial con 54 puntos y rozó el primer podio de su carrera con un cuarto puesto en Singapur. Disputó las cuatro últimas carreras del año ya con la marca del rumbo y, pese a su abrupto cambio de monoplaza, logró rendir al nivel de su nuevo compañero Nico Hülkenberg. A sus 23 años, Sainz sabe que su futuro puede ser brillante, pero que todavía tiene mucho que trabajar para ganárselo.