Apodado como 'el Cruyff de los Balcanes', por su evidente parecido físico con el flaco y desgarbado holandés, Luka Modric se ha revelado como uno de los centrocampistas de referencia de la 'Premier League' llevando la manija del Tottenham Hotspur.
Centrocampista con vocación ofensiva, Modric se maneja a la perfección con ambas piernas. Bilic le ha erigido como el eje del equipo, por delante en el rombo del centro del campo. Su sentido de la asociación ha dado otro aire a la históricamente anárquica Croacia, que tiene en él también a un magnífico asistente y estilista. Además, es capaz de firmar goles con una técnica exquisita.
Debutó con la selección en 2006, en un amistoso ante Argentina, y desde entonces ha vestido la camiseta a cuadros rojiblancos en más de cuarenta ocasiones. Ha estado presente en el Mundial 2006 y en la Eurocopa 2008, en donde fue incluido en el once ideal a pesar de que su selección no pasó de cuartos y de que erró uno de los penaltis por los que cayeron eliminados ante Turquía.
A nivel de clubes, despuntó con el Dinamo de Zagreb hasta que Juande Ramos le llamó para recalar en las filas de los 'Spurs', donde ahora es la estrella. En Polonia y Ucrania tiene un nuevo reto: que el mundo fije sus ojos en él.
Slaven Bilic se ha marcado como objetivo hacer "algo grande" en el que va a ser su último torneo como seleccionador; ya que ha anunciado que tras la Eurocopa dejará la selección balcánica para entrenar al Lokomotiv de Moscú.
Amante del juego ofensivo, combina su trabajo como preparador nacional con el de guitarrista del grupo 'Rawbau'. Bilic conoce el poder de la música y la utiliza durante sus sesiones de entrenamiento y para relajar a sus jugadores ante de cada partido.
Llegó al cargo en 2006, tras un breve paso por la selección sub-21 y en sustitución de Zlatko Kranjcar después de que Croacia cayese en la fase de grupos del Mundial de Alemania. En su primer torneo, la Eurocopa de Austria y Suiza -para la que elaboró con su grupo la canción oficial de su selección-, logró la mejor clasificación europea de la historia con un quinto puesto. Dos años después, se mantuvo en el cargo a pesar de no lograr la clasificación para Sudáfrica.
Internacional en 44 ocasiones, se granjeó el respeto mundial como central de la Croacia que sorprendió en Francia 1998 con un tercer puesto. Además, vistió las camisetas de West Ham y Everton, aunque sus mayores éxitos los obtuvo en el Hajduk Split, con el que consiguió una Liga y una Copa yugoslava y dos Ligas y una Copa de Croacia.