Pese a todo el aire fresco que ha introducido Prandelli y a la atención que pueda centrar Balotelli y sus excentricidades, muchas de las opciones de Italia pasarán por el rendimiento de uno de sus veteranos, Andrea Pirlo.
El mediocentro sigue siendo la auténtica referencia de la 'azzurra', donde es indiscutible desde el año 2002, gracias a su talento, lejos del despliegue físico de otros medioscentros que ha dado el país, y que le otorga esa capacidad para el pase definitivo.
Y es que pese a su edad (33 años recién cumplidos), no tiene relevo en el equipo, que nota su baja como sucediese en los cuartos de final de hace cuatro años ante España, cuando la tetracampeona del mundo jugó en cuartos sin él.
Su carrera cambió con su paso del Inter al Milan, donde bajo el mando de Carlo Ancelotti dio un salto cualitativo, convirtiéndose clave en la buena época milanista, culminada con dos Ligas de Campeones (2003 y 2007). El año pasado, el conjunto 'rossonero' decidió prescindir de sus servicios y Pirlo encontró cobijo en otro 'grande', la Juventus, donde ha sido clave para la conquista del 'Scudetto'.
Dotado con un gran disparo y muy peligroso en el balón parado, el centrocampista italiano, de gran nivel táctico, ha sido indiscutible en la 'Vecchia Signora', con la que sólo se ha perdido un partido liguero, anotando tres goles, pero dando hasta 13 pases de gol a sus compañeros, el mejor de la Serie A.
Al frente del combinado 'azzurro' estará Cesare Prandelli, cuya principal misión ha sido la de cambiarle la cara al equipo nacional sin que este pierda sus señas de identidad fundamentales para que vuelva a pelear por el título continental, algo que no hacen desde la final perdida en el último suspiro ante Francia en el año 2000.
Nombrado en verano de 2010 tras el fiasco del Mundial del elogiado hasta entonces Marcelo Lippi, se encontró con una selección 'tocada' y demasiado veterana, por lo que la rejuveneció y logró el primer objetivo que era clasificarla sin excesivos agobios para la Eurocopa de Polonia y Ucrania.
Amparado por el buen estilo que habían tenido sus equipos, sobre todo el Fiorentina, el italiano, de 54 años, ha intentado trasladar esto a la 'azzurra', sabedor de que en la actualidad, ya no vale con la garra para competir con rivales dotados técnica y futbolísticamente como España, Alemania u Holanda, y ha apostado por tener más el balón, aunque las bajas le hacen dudar entre un 3-5-2 ó 4-3-2-1.
Ahora, su aire fresco, reflejado sobre todo en dotar de jugadores de mejor corte alrededor de Pirlo, tendrá un duro examen en este torneo, donde se medirá a la actual campeona, a un combinado peligroso como Croacia, y a la rocosa República de Irlanda, liderada por un compatriota y muy respetado en su país como Giovanni Trapattoni, uno de los que ha pedido confianza en Prandelli y en su forma de trabajar.