Pero muchas de sus opciones dependerán del estado de gracia de Zlatan Ibrahimovic. De raíces bosnio-croatas, el ariete sueco es un dechado de calidad nunca lo suficientemente explotada, de la que destaca su corpulencia, con casi dos metros de altura, que no le impide moverse con destreza sobre el terreno de juego ni le imposibilita para rematar acrobáticamente si es necesario, mientras que, en el lado contrario, se encuentran su indolencia y su carácter explosivo, están sus principales enemigos.
A sus 30 años, 'Ibra' cuenta con una dilatada experiencia por el Viejo Continente, adquirida desde que en 1999 debutase con el Malmoe sueco, entidad desde la que fue traspasado al Ajax de Ámsterdam tras la conclusión de la temporada 2001/2002 y donde se labró un nombre con goles que dejaban muy a las claras la suficiencia con la que se desquitaba de sus rivales.
Sus buenas actuaciones en Holanda la catapultaron a la Serie A, donde paso por Juventus, a la que dejó por el 'Calciopoli', para ponerse a las órdenes de José Mourinho en el Inter, aunque finalmente fue seducido por el proyecto del FC Barcelona, donde sólo estuvo un año, producto de su irregularidad, y aunque tuvo su brillo lo que le sirvió para ganarse el apodo de 'Ibra Cadabra', se marchó de vuelta a Italia desde donde criticó al 'filósofo' Pep Guardiola.
En su regreso al 'calcio', Ibrahimovi volvió a encontrar su mejor versión, prácticamente favorecido por ser la única gran referencia 'rossonera' arriba, anotando su mejor cifra goleadora en la Serie A, 28 tantos.
Erik Hamrén apenas ha parado de ejercer su profesión desde que en 1987 se hiciese cargo del modesto Enköpings sueco. A partir de ahí, el preparador inició un maratoniano recorrido, especializándose en el fútbol escandinavo, haciendo diferentes escalas por las competiciones de Noruega, Dinamarca y Suecia.
Si bien, antes se convirtió en un técnico itinerante por los banquillos de los equipos de mitad de la tabla de la Liga Sueca, ya que tras el Enköpings, Hamrén pasó por el Väsby United, IF Brommapojkarna, Vasalunds IF y Degerfors. Ya en su etapa como entrenador del AIK Fotboll, se proclamó campeón de la Copa Sueca en los cursos 95-96 y 96-97.
Los dos títulos consecutivos supusieron un auténtico espaldarazo a su carrera, más aún después de que volviese a conquistar la Liga Sueca en la temporada 99/00 sentado en el banquillo del Örgryte IS. De ahí amplió fronteras, cosechando la Superliga Danesa con el Aalborg BK y la Premier League de Noruega al mando del Rosenborg. Ya en 2010, tras la conclusión del Mundial de Sudáfrica, Hermán se hizo cargo de Suecia, con la que afronta su mayor reto profesional.