Un comisario admite su error en la tragedia de Hillsborough

Publicado 17/03/2015 21:26:43CET

LONDRES, 17 Mar. (Reuters/EP) -

El oficial de policía al mando del partido de fútbol en el que murieron 96 aficionados del Liverpool en 1989 dijo durante una investigación que su error al permitir la apertura de un acceso al estadio fue "causa directa" de las muertes.

La BBC informó de que el antiguo jefe de policía David Duckenfield admitió que se quedó "helado" cuando se desató la tragedia en las semifinales de la FA Cup disputadas en abril de 1989 entre el Liverpool y el Nottingham Forest en el estadio de Hillsborough, Sheffield.

Duckenfield compareció durante una investigación sobre lo sucedido en Warrington, al norte de Inglaterra, donde se le desveló al jurado que tuvo al menos tres minutos para "considerar las consecuencias" de abrir uno de los accesos al estadio cuando una multitud de hinchas se agolpaba fuera para entrar.

Pero dijo que no tenía "ni idea" de que los aficionados del Liverpool fueran a dirigirse al túnel que llevaba a las gradas, ya repletas, de uno de los fondos del estadio.

El abogado Paul Greaney, en nombre de la Federación de Policía de Inglaterra y Gales, hizo cinco preguntas relacionadas con la apertura del túnel y Duckenfield respondió "sí" a todas ellas.

"Murieron personas en las aglomeraciones de las localidades centrales", dijo Greaney. "Si nadie hubiera entrado por el túnel, se habrían podido evitar esas muertes. Falló a la hora de reconocer la necesidad de cerrar el túnel. Ese error fue la causa directa de las 96 muertes", añadió Greaney.

Previamente, durante la investigación, Duckenfield reconoció haber mentido en las audiencias anteriores. "Todo el mundo sabía la verdad, los hinchas y la policía sabían la verdad, sabían que abrimos las puertas", dijo, añadiendo que no tenía "ni idea" de lo que le impulsó a mentir antes de disculparse sin reservas ante las familias.

Los aficionados del Liverpool murieron aplastados en las gradas y el Informe Taylor de 1990 concluyó que la causa principal de la tragedia fueron los errores en el control policial.

La catástrofe impulsó cambios sustanciales en los estándares de seguridad de los estadios en el Reino Unido, donde muchos campos eliminaron las vallas que separaban las gradas del terreno de juego y convirtieron todas las localidades de pie en asientos. La investigación continúa.

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