"Cristiano quédate", afición y jugadores agasajan al portugués en la fiesta del Bernabéu

Real Madrid, fiesta en el Santiago Bernabéu
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Actualizado 28/05/2018 9:14:47 CET

MADRID, 27 May. (EUROPA PRESS) -

El Real Madrid culminó en el Santiago Bernabéu la celebración por la 13ª Copa de Europa, conquistada 24 horas antes en la final de Kiev, una fiesta en la que afición y jugadores coincidieron en arropar a Cristiano Ronaldo y pedirle que siga en el Madrid, ante las dudas que él mismo sembró tras el 3-1 al Liverpool.

Después de pasar por Cibeles, el otro gran momento de la celebración del título logrado ante los ingleses, la tercera Liga de Campeones seguida, se vivió en el Bernabeú. La afición llenó su casa para celebrar junto al equipo un nuevo triunfo de la era Zinedine Zidane, junto con la Euroliga del equipo de baloncesto.

Como no podía ser de otra manera, Cristiano fue un foco particular al que cada cámara y cada seguidor dirigió su atención. El luso se había desmarcado sobre el césped de Kiev, en plena celebración, con unas declaraciones en las que habló en pasado de su etapa en el Madrid, anunciando una próxima declaración a los medios.

El luso hizo acto de presencia sobre el césped del Bernabéu con cara seria. Un gesto mucho más llamativo al compararlo con el de un Marcelo que entró tras el portugués, todo sonrisa, baile y show. Sobre el gigante escenario, rodeado de pantallas, que presidió el centro del campo, el mensaje del madridismo fue unánime.

Y es que, en pleno turno de parlamento, Cristiano fue interrumpido por sus propios compañeros con el "Cristiano quédate, Cristiano quédate" que resonó en todo el Bernabéu. El mensaje del luso había calado en el club, aún a la espera de su declaración, tras especular con su futuro o lo que podría entenderse como la exigencia de una mejora de contrato.

"Esto es para mí muy importante. Me siento a gusto, con vuestra pasión que me demostráis todos los días. Estoy muy contento, lo que me gusta es ganar y con estos jugadores es imposible no ganar Champions", dijo el luso tras los saltos junto a sus compañeros y el cántico que sacó sus primeras sonrisas de la noche.

Después llegó el himno, el manteo a Zidane, la traca de fuegos artificiales y la vuelta de honor, de nuevo con los jugadores de baloncesto sobre el césped. El equipo de Pablo Laso, que la pasada semana conquistó en Belgrado la décima Copa de Europa, saltó en primer lugar al césped.

Uno a uno, todos los jugadores de la plantilla con especial ovación a Sergio Llull y Felipe Reyes, portador del trofeo. En medio de un espectáculo de luz y sonido, los futbolistas de la 13ª Champions comenzaron su entrada al campo, vestidos de corto. Cristiano, que contó son sus dedos hasta llegar a los cinco --sus Champions--, Marcelo y Ramos, los últimos. Mientras, Carvajal dejó la cara más amarga, lesionado en Kiev y temiendo perderse el Mundial.

El capitán portó la 'orejona'. "Decían que era imposible y aquí estamos otra vez", dijo Ramos, destacando la labor de Zidane y agradeciendo el apoyo de la afición. "El techo nuestro está muy alto", añadió, cerrando una larga jornada por las calles de Madrid, pasando por la Catedral, la Comunidad y el Ayuntamiento.