¿Por qué se desconecta el Real Madrid de los partidos?

 

¿Por qué se desconecta el Real Madrid de los partidos?

Cristiano Ronaldo se lamenta tras perder en el Pizjuán
REUTERS
Actualizado 04/01/2016 21:47:46 CET

MADRID, 4 DE ENERO (EDIZIONES)

   El pasado domingo jugó el Real Madrid frente al Valencia, en Mestalla, un importantísimo partido de liga. Era importante porque el F.C. Barcelona empató el día anterior frente al Espanyol. Tuvieron los blancos una buena oportunidad de acortar distancias con el Barcelona y de no perder comba con los dos equipos de arriba y poder seguir peleando por el campeonato. Pero no supieron aprovechar la ocasión y acabaron empatando a dos goles frente a un Valencia que llegaba con bajas importantes y con seis derrotas consecutivas en su haber.

   Lo cierto es que los primeros minutos del Real Madrid fueron buenos. Bastante buenos. Salió a por el partido, con el balón y el juego dominados y dando pocas o ninguna opción al Valencia de poder hacer daño a la defensa blanca, ayer de azul. Los primeros 25-30 minutos de juego fueron de claro control madridista. Y gracias a este buen juego, llegó el gol. Un golazo, por cierto. La BBC en su mejor versión hizo una jugada preciosa que culminó Benzema en gol. Pero a partir de ahí, los blancos se desenchufaron del partido.

   El Valencia, tras el gol, estaba entregado. Y el Real Madrid, en vez de ir a por el gol y rematar la faena, se desconectó. Y le dio una vida al Valencia que, al final, le costó a los de Chamartín dos puntos valiosísimos. Hubo una desconexión evidente. Y no es la primera vez que le pasa al conjunto blanco. Ya le sucedió igual frente al Atlético de Madrid, el Sevilla y el Villarreal. Una situación realmente difícil de explicar.

   Cuando un equipo se desconecta de esta manera de un partido, lo lógico y lo más fácil es buscar las razones en el físico de los jugadores. Puede ser que se les haya acabado la gasolina y no puedan dar más de sí. No fue el caso del Real Madrid. Se vio claramente después de la expulsión de Kovacic. El conjunto blanco, con 10 jugadores, tuvo la suficiente fuerza física como para dar la cara y ponerle las cosas muy difíciles al Valencia. Gareth Bale corría como nadie, y lo mismo podemos decir de Modric, Kroos y Cristiano Ronaldo. Gasolina había. Está claro.

   Entonces, ¿cuál es la razón de la desconexión? Si no es física, es mental. Algo pasa por la mente de los jugadores que cuando hacen buen fútbol y se ponen por delante, bajan el pistón y se dejan llevar. Es cierto que no todos los minutos de un partido se pueden estar al cien por cien, y el Real Madrid estuvo 30 minutos jugando bien al fútbol, pero en la segunda parte no apareció hasta la expulsión de Kovacic, en la que sí espabilaron y dieron la cara. En la segunda mitad el Madrid no supo salir a por el partido como hizo en la primera. Hasta la expulsión, repetimos.

   Una desconexión general, de todos. Hasta parecía que Keylor Navas estaba nervioso. Volvieron los desajustes defensivos y el peligro para la portería blanca. Volvió un Madrid perdido en el campo, sin soluciones ni carácter. Fue entonces cuando Benítez sustituyó a Benzema en busca del 4-4-2 que tanto equilibrio le da al centro del campo. Para reconectar al equipo.

   Pero la expulsión de Kovacic hizo que este cambio táctico no diera resultados. Sí sacó del sueño al equipo, que comenzó a tirar de orgullo para sacar los tres puntos. No fue suficiente. Un desajuste defensivo más hizo que el Valencia empatara a dos tras el heroico gol de Bale. Pudo haber sentenciado el Valencia, pero Navas hizo una parada de las suyas, de esas que salvan puntos.


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