El eléctrico Klopp busca ser el primero en tumbar a Zidane

Klopp y Zidane
EUROPA PRESS
Publicado 25/05/2018 13:21:36CET

MADRID, 25 May. (EUROPA PRESS) -

La final de la Liga de Campeones que medirá este sábado al Real Madrid y al Liverpool inglés será también una 'batalla' táctica entre sus dos técnicos, ambos de personalidades diferentes, pero cuya apuesta es siempre mirando hacia la portería rival.

Zinédine Zidane, a menos de un mes de cumplir 46 años, y Juergen Klopp, que también en junio cumplirá años, 51, son grandes responsables de que sus dos equipos hayan podido plantarse en la gran final del Olímpico de Kiev, cada uno con sus armas y después de un año donde no han brillado en sus respectivas ligas.

Ambos tienen caracteres diferentes. 'Zizou' está alejado de esa figura en ocasiones nerviosa y que era capaz de perder los nervios cuando fue considerado uno de los mejores futbolistas del mundo, y apenas se le ha visto levantar la voz o perder la sonrisa desde que accedió al banquillo madridista.

Klopp, también sonriente y afable, en cambio, es más eléctrico en la zona técnica, donde ha trasladado el carácter que mostraba en su carrera futbolística de menor brillo que el que ha tenido como entrenador. "Soy la confianza personificada. Si yo conseguí llegar hasta aquí, entonces cualquiera lo puede lograr", se definió una vez el técnico alemán, metódico donde los haya y que pasó de ser delantero en sus inicios a un aguerrido defensa.

Su paso por los banquillos los comenzó en el modesto Mainz 04 con 34 años para luego pasar al Borussia Dortmund donde con una plantilla de más calidad fue capaz de interponerse en la hegemonía del Bayern y de incluso rozar la segunda Liga de Campeones del club.

Su gran trabajo en el conjunto 'borusser', al que hizo campeón alemán en dos temporadas seguidas (2010-2012), además de una Copa (2012) y dos Supercopas (2013 y 2014), y con el que disputó la final de la 'Champions' de 2013, perdida ante el Bayern por 2-1, le hizo ser considerado como futurible para otro grande de Europa, incluido su rival de este sábado.

Finalmente, tras dejar el Dortmund tras la campaña 2014-2015, recaló en el Liverpool en octubre de 2015 en sustitución del destituido Brendan Rodgers. El alemán encajó a la perfección en la mística del club 'red' y de Anfield y es un auténtico ídolo para la afición del pentacampeón de Europa, al que en su primer año llevó a la final de la Liga Europa, perdida ante el Sevilla (3-1).

Desde entonces, bajo el mando de este licenciado en Ciencias del Deporte por la Universidad Goethe de Fráncfort, el equipo de la ciudad de los Beatles ha ido mejorando bajo su mando y ahora intentará ser el primero en acabar con el reinado del Real Madrid, amparado en el trepidante fútbol que ha inculcado a su plantilla.

Su buen hacer se refleja en la estadística que dice que ha sido capaz de ganar en ocho de sus 14 enfrentamientos con Pep Guardiola, entre ellos los dos con los que eliminó al Manchester City en los cuartos de esta 'Champions', pese a no tener apenas el balón.

ZIDANE, EL EXPERTO FINALISTA

Esto es un claro aviso de su capacidad táctica para un Zidane que reconoció que no le conoce "personalmente", pero que alabó en la previa "el formidable trabajo" que hace. Menos lenguaraz que el de Stuttgart, en ocasiones contundente en sus declaraciones, el técnico de Marsella intentará mantener su impoluta racha y sumar su noveno título, ocho de ellos en finales a uno o dos partidos.

Nadie ha sido capaz de ganarle una final a 'Zizou' desde que este llegase al cargo a inicios de 2016. Desde entonces, dos 'Champions', dos Supercopas de Europa, dos Mundiales de Clubes y una Supercopa de España adornan un palmarés al que añade la victoria en LaLiga Santander de 2016-2017.

Conocido por su capacidad para manejar un vestuario repleto de estrellas, lo que parece destacar más por encima de su habilidad en los planteamientos, Zidane tendrá otra dura prueba para salvar una campaña gris, donde pese a la irregularidad liguera o la eliminación en la Copa del Rey ante el Leganés perdiendo en el Bernabéu, nunca lanzó una crítica pública a su vestuario y siempre mantuvo el optimismo que lidera su sonrisa y tono bromista en casi todas sus ruedas de prensa.

Su fidelidad a sus jugadores se vio reflejada este año donde pese a que el equipo no firmaba buenas actuaciones, fue tajante al cerrar la llegada del portero Kepa Arrizabalaga, uno de los pocos momentos de la campaña en los que levantó el tono de su discurso junto a la negativa de hacer pasillo al FC Barcelona.

Carismáticos como Diego Pablo Simeone, Jorge Sampaoli o José Mourinho y más tranquilos como Massimiliano Allegri o Ernesto Valverde no han podido con él, el siguiente en intentarlo será el 'rock' de Juergen Klopp, encargado de evitar que iguale precisamente a una leyenda del club 'red' como Bob Paisley, único entrenador junto a Carlo Ancelotti, en tener tres Copas de Europa como técnico.