Un grupo de aficionados agrede a un futbolista valenciano de Regional y le rompe el brazo, la muñeca y la nariz

Actualizado 22/01/2007 12:58:14 CET

El joven dice que pasó "mucho miedo" porque podía haber recibido "un mal golpe" y no haberse levantado

GANDIA (VALENCIA), 22 Ene. (EUROPA PRESS) -

El partido entre el Benifairó CF y el CE La Font, de Primera Regional, tuvo un final de lo más inesperado. Con un 1-2 en el marcador, el árbitro pitó un penalti a favor de los locales en el último minuto que logró atajar el portero visitante. Con el pitido final y la alegría del equipo foráneo, un grupo de aficionados saltó al terreno de fuego y, al parecer, agredió a los futbolistas de La Font, uno de los cuales sufrió la rotura del brazo, la muñeca y la nariz.

"Pasé mucho miedo, fueron unos momentos en que no sabía qué hacer", comentó al respecto Roberto Font, portero suplente de La Font, y el futbolista peor parado en la "batalla campal" que se vivió sobre el terreno de juego. A pesar de los daños sufridos, Roberto cree que tuvo suerte. "Si estoy en el suelo y me dan una patada mal dada en la cabeza o un puñetazo, igual no me levanto", comentó.

Los hechos ocurrieron en la penúltima jornada en el campo del Benifairó (Valencia), en un partido de fútbol de la Primera Regional valenciana. El Benifairó, último clasificado, iba perdiendo en casa 1-2 pero un penalti pitado a su favor en el último minuto le dio esperanzas de empatar el encuentro. Sin embargo, el portero visitante logró atajar el disparo, tras lo que el árbitro pitó el final.

Los jugadores visitantes comenzaron a celebrar el triunfo en el terreno de juego y, en ese momento, según indicó Roberto, un grupo de aficionados saltó al campo y les agredió "por detrás", tras lo que ellos intentaron defenderse con empujones y se formó una tangana, a la que se unió buena parte del público. "A todos los que fueran visitantes le pegaban, incluso a una mujer", comentó Roberto a Europa Press Televisión.

"El peor parado fui yo, porque me pegaron un puñetazo en la cabeza y quedé inconsciente en el suelo, donde también me pegaron", señaló Roberto, quien lleva el brazo escayolado, con dos fracturas, y en cuyo rostro se aprecian las señales moradas de los golpes recibidos. Otros compañeros también sufrieron lesiones: "uno tiene los labios hinchados, otro la oreja, otro el cuerpo lleno de magulladuras...; lo normal en una batalla campal y suerte que no salimos peor parados", comentó.

"MUCHO MIEDO".

Roberto recordó cómo hacia él fueron "15 ó 20 personas" y cómo vio correr a compañeros suyos con otros tantos aficionados detrás. En los momentos de la agresión pasó "mucho miedo" y lo único que pensaba era en "correr, correr" y protegerse. Y es que, según dijo, "allí cobraba todo el que fuera visitante".

Durante el partido no había ningún tipo de vigilancia policial en el campo, aunque al comenzar la pelea se personaron en el lugar agentes de la Guardia Civil. Y es que, según comentó el futbolista, en esta categoría no es obligatorio contar con policía, "tienes tú que correr y correr" si pasa algo. En este sentido, indicó que los deportistas se sienten "un poco desprotegidos", aunque cree que tampoco debería ser necesaria esta protección, pues ellos van a "hacer un deporte" y no a pegarse.

Tras el choque, Roberto y alguno de sus compañeros tuvieron que ser atendidos en el Hospital de Aigües Vives, donde al portero suplente le diagnosticaron fractura de muñeca, brazo y tabique nasal. De esta última fractura estaba pendiente de operación pero, al parecer, va a poder evitar pasar por el quirófano. Tras pasar por el hospital, Roberto se personó en dependencias de la Guardia Civil de Simat, donde puso la correspondiente denuncia.

Este joven, que tiene 20 años y lleva jugando al fútbol desde los 5, no entiende la actitud de los espectadores de Benifairó sobre todo porque durante el partido no se produjo ningún roce especial. No obstante, indicó que durante buena parte del choque un grupo de aficionados estuvo "insultando" e incluso tirando agua y piedras al jugador que subía la banda.

"Lo que pasó nunca lo había visto. Por mucho que pierdas o que te humillen, nunca tienes que llegar al extremo de pegar y menos de saltar al campo, en el que no tienes nada que ver, y pegarle a un jugador que va a hacer deporte", comentó al respecto.

Así, añadió, al fútbol se va a ver deporte "y no a pegar". "Incluso si hubiera algún roce entre jugadores, todo queda entre ellos dos; desde fuera no se tiene nada que ver. Se tendría que acabar con este tipo de salvajismo", comentó.

NO VUELVE AL CAMPO.

Tras la agresión, la familia de Roberto le ha aconsejado dejar el fútbol, aunque él piensa seguir adelante con su pasión, si bien de momento no quiere "volver a pisar" el campo del Benifairó. De momento lo que quiere es que pasen rápido las seis semanas iniciales que tiene de baja y volver a jugar y a trabajar.

El portero pide a los aficionados que van cada domingo al fútbol que no hagan cosas de este tipo. Asimismo, reclama al presidente o al entrenador del Benifairó, "que saben quienes son" los supuestos agresores, que no dejen "entrar más al campo" a estas personas.

Roberto criticó la actitud de parte de los aficionados de Benifairó, si bien destacó la de los jugadores y directivos del equipo-- salvo dos o tres--, que intentaron "separar" en la pelea.

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