Crónica del Real Madrid-Mallorca: 3-1

 

Crónica del Real Madrid-Mallorca: 3-1

Actualizado 18/06/2007 1:38:13 CET

El Real Madrid culmina con éxito una Liga memorable Heroico triunfo de los blancos en un trepidante final

MADRID, 17 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Real Madrid rememoraba las desdichas de Tenerife, con derrota ante el Mallorca en su estadio, y miles de nubarrores desplomándose sobre el estadio Santiago Bernabéu a media hora del final de la Liga, pero en su enésima remontada heroica consiguió lo que ya parecía imposible, un título, gracias a la determinación con la que jugó los últimos suspiros del campeonato, y el acierto demoledor de Reyes, que salió desde el banquillo para girar el devenir de los acontecimientos.

En el día de las despedidas de grandes jugadores del Real Madrid, Roberto Carlos o Beckham, el protagonismo recayó en Reyes, y también en Diarra porque el mediocentro, que había firmado un partido mediocre y había recibido los pitos de la grada, terminó convirtiendo el gol de la remontada para firmar una de las tragicomedias más delirantes que se recuerdan en el Paseo de la Castellana.

En una Liga apasionante, el conjunto de Capello encontró la fórmula para que el título sea uno de los más recordados de su historia reciente, por las dosis de emoción y los tintes dramáticos que adquirió en muchas fases, incluso cuando los aficionados veían ya asomar los fantasmas de Tenerife.

Y el capítulo final de la historia no podía defraudar a la tensión vivida en los últimos tres meses porque el Real Madrid arriesgó el título en un partido lamentable durante una hora de juego y que arregló en el último suspiro sin ni siquiera encontrar un motivo futbolístico para ello porque el cuadro madridista ganó desde la fe, desde el orgullo de vestir esa camiseta y sobre todo desde el convencimiento de que la Liga le pertenecía.

El Mallorca fue un actor secundario de lujo, merecedor del 'oscar' por su interpretación en el coliseo merengue. Los de Manzano jugaron un excelente partido de inicio, y ya en el primer minuto habían 'tanteado' el corazón de la afición blanca. Ni siquiera se había adecentado la grada del coliseo merengue cuando Arango disparó al palo.

Era entonces un Real Madrid nervioso, que concedía excesivas facilidades en defensa, especialmente por el flanco izquierdo en el que un Jonas de potente zancada desarmaba la zaga meregue. Además, la medular de los de Capello desataba la ira del público. Diarra, por el que tanto se había luchado durante la semana, y Emerson no participan en la elaboración y además no ofrecían resistencia alguna al juego aseado y cómodo de los baleares.

El equipo blanco pronto centró sus recursos en los centros de Beckham y los balones largos de Roberto Carlos, pero ambos perdieron su referencia más evidente, Van Nistelrooy. El jugador más letal y decisivo de los locales abandonaba el campo lesionado y el partido adquiría ya tintes dramáticos para los locales porque el FC Barcelona goleaba además en Tarragona.

Los argumentos ofensivos del Real Madrid eran los de toda la temporada, apenas reales, más bien fuegos de artificio como los de Robinho, un jugador sin poso futbolístico. Con ese panorama, la única apuesta de Capello era de la de Guti, y el canterano salió tras el descanso. La excelencia del zurdo tampoco pudo variar la dinámica del juego de los suyos, muy 'atascados' en ataque y sin saber de que color eran las manoplas de Moya.

LECCIÓN DE ESPÍRITU

Capello arriesgó retirando a Beckham para dar entrada a Reyes, y el sevillano respondió con el tanto que daba esperanzas a los blancos. Una buena jugada de Robinho,con un pase interior a Higüaín terminaba con asistencia del argentino para que Reyes convirtiera el empate. Un estallido recorrió el Santiago Bernabéu y la grada volvió a creer en la Liga. Era ya un partido roto, con el equipo blanco a la desesperada, con coraje y fe, pero sin fútbol.

Y en ese ambiente, en el que es necesario el espíritu y el orgullo, el Real Madrid siempre se ha desenvuelto a la perfección, y Diarra, de cabeza, giraba los acontecimientos a la salida de un saque de esquina. Era la locura en el Bernabéu, una nueva remontada y ahora sí el público cantaba el alirón, un alirón que se hizo perfectamente visible cuando Reyes cerró el partido con un golazo de bellísima factura. Terminaba la historia de una Liga increíble, en la que el Real Madrid se consagra campeón con los valores que siempre marcaron su historia.

FICHA TÉCNICA.

--RESULTADO: REAL MADRID, 3 MALLORCA, 1 (0-1, al descanso).

--EQUIPOS. REAL MADRID: Casillas, Salgado, Ramos, Cannavaro, Roberto Carlos; Emerson (Guti,min.46), Diarra, Robinho, Beckham (Reyes, min.64), Raúl y Van Nistelrooy (Higüaín, min.30).

MALLORCA: Moya, Héctor, Ballesteros, Nunes (Ramis, min.35), Navarro, Jonas, Pereyra (Trejo,min.87), Basinas, Varela, Víctor (Maxi López, min.66) y Arango.

--GOLES.

0 - 1. Min,16. Varela.

1 - 1. Min, 66. Reyes.

2 - 1. Min, 75. Diarra.

3 - 1. Min, 83. Reyes.

--ÁRBITRO: Muñíz Fernández. Amonestó a Roberto Carlos (min.58), Reyes (min.70) y Salgado(min.84) en el Real Madrid, y a Víctor (min.17), Jonas (min26), Ballesteros (min.75) y Maxi López (min.77) en el Real Mallorca.

--ESTADIO: Santiago Bernabéu. 80.000 espectadores.


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