Unión, educación y acción, conclusiones para la lucha contra el racismo en la jornada organizada por la UEFA

Actualizado 01/02/2006 21:43:40 CET

BARCELONA, 1 Feb. (EUROPA PRESS) -

La unión, la educación y la acción, por parte de los propios deportistas, clubes, federaciones y también los Gobiernos, son las claves para avanzar en la lucha contra el racismo en el deporte, según las conclusiones de la mayoría de participantes en la segunda jornada 'Unidos contra el racismo', organizada por la UEFA en colaboración con la asociación Fútbol contra el Racismo en Europa (FARE), que se celebró hoy en las instalaciones del FC Barcelona.

Cerca de 250 personas, entre jugadores, entrenadores, árbitros, representantes políticos, deportivos y de diversas entidades antirracistas de diferentes países europeos, así como los delegados de las 52 federaciones miembro de la UEFA, asistieron a la jornada celebrada en el Camp Nou, que tomó el relevo de estadio de Stamford Bridge de Londres, donde el Chelsea ejerció de anfitrión de la primera edición de este ciclo de conferencias en el año 2003.

El secretario general de la UEFA, Lars-Christer Olsson, cree "prioritario" concienciar a los ciudadanos de la existencia de "un problema que también les incumbe" y al que "no hay que restar importancia", así como la imposición de sanciones "también desde las administraciones". "Los Gobiernos también tienen que luchar contra el racismo, como ya ha empezado a hacer el español", dijo, felicitando al Secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky.

En su opinión, es necesario "educar a la gente y cambiar sus actitudes" y "el deporte puede ayudar a que se produzca un cambio". Olsson manifestó que los gritos simiescos de algunos aficionados no pueden equipararse a otros insultos, "no es como cuando llamarle gordo a alguien, porque esto nunca condujo a una guerra y las diferencias raciales sí lo han hecho". Además, señaló que "no todos los racistas son ignorantes, sino que son muy conscientes de lo que hacen".

"No podemos permitir que el racismo se introduzca en el fútbol, hecho que ya sucede en la sociedad", dijo Olsson, durante una jornada en la que se trataron los comportamientos racistas de aficionados en los estadios para menospreciar a los jugadores de raza negra y otro tipo de discriminaciones y también la actitud de algunos clubes respecto a sus grupos de hinchas más radicales, con el caso reciente de la AS Roma como principal ejemplo, después de la exhibición de banderas nazis en su estadio el pasado domingo.

200 MILLONES DE EUROS EN SEGURIDAD EN LOS ESTADIOS ESPAÑOLES EN SEIS AÑOS.

La educación, la unión y la acción para acabar con este tipo de manifestaciones son las premisas a partir de las que la UEFA espera erradicar el racismo, aunque desde diversas entidades, es necesario también destinar más dinero para actuar contra los hinchas que muestran actitudes racistas. En este sentido, el Secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, reveló que en España se han invertido más de 200 millones de euros en los últimos seis años para aumentar la seguridad en los estadios de fútbol.

Buena parte se ha dedicado a mejorar las infraestructuras en los estadios mediante la instalación de sistemas de video-vigilancia. A modo de ejemplo, el coste de un partido declarado de alto riesgo en materia de seguridad asciende a 60.000 euros, explicó también Lissavetzky, quien considera que el dinero público "se gastaría mejor en la educación, que es la base". Sin embargo, apuntó que "quizá falte dotar de más recursos" al Observatorio contra el Racismo y la Xenofobia.

En todo caso, Lissavetzky destacó que "no hay que mirar a otro lado ni negar el problema, pero hay que trabajar en positivo". Además, coincidió en manifestar que los Gobiernos y las organizaciones del fútbol "tienen que ir de la mano". "O vamos juntos o no seremos eficaces", afirmó. El Secretario de Estado para el Deporte, además, explicó que en caso de España, se trata de "un país que ha cambiado su piel social por haber pasado de ser emisor a receptor de inmigrantes y que debe aprender a aplicar la interculturalidad".

VILLAR: "NO HAY QUE MAGNIFICAR A UNA MINORÍA".

Por su parte, el presidente de la Real Federación Española de Fútbol y vicepresidente de UEFA, Angel María Villar, aseguró en el discurso de clausura que es una "minoría" la que tiene comportamientos racistas en el fútbol y que "no hay que magnificar a la minoría". Villar recordó su etapa de jugador para opinar que no existe racismo dentro de los terrenos de juego. "Nos insultamos y a veces hasta nos pegamos, pero no pasa nada porque los que hemos sido jugadores sabemos que existe una ley y que todo queda en el campo".

El secretario general del Deporte de la Generalitat, Rafel Niubò, y el concejal de Deportes del Ayuntamiento de Barcelona, Pere Alcober, también destacaron la importancia de que exista unidad. Niubò apostó por aceptar la "interculturalidad" y expresó su preocupación por los incidentes "no sólo en los grandes clubes, sino en los pequeños clubes de barrio, donde a veces en los partidos no hay ni policía". Alcober, por su parte, reclamó "mano dura" por parte de la UEFA contra los clubes que "no denuncien" el racismo.

Mientras, el presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, recibió felicitaciones por la actuación iniciada a su llegada al club contra los grupos de hinchas violentos en el Camp Nou y destacó la importancia de actuar "con valentía y coraje para acabar con este problema". Laporta subrayó la cooperación con la policía y las administraciones en este aspecto y también "la unidad y la educación" como base de actuación, expresando su agradecimiento al vicepresidente del Real Madrid, Emilio Butragueño, por asistir a la jornada.

STOITCHKOV PIDE PERDON POR SU INCIDENTE CON DESAILLY.

Por su parte, el portavoz de la asociación FARE, Piara Powar, aseguró que "el racismo causa víctimas" y manifestó su esperanza de que la conferencia sirva para "promover un cambio de mentalidades". En este sentido, cabe destacar el episodio protagonizado por el ex jugador búlgaro Hristo Stoitchkov durante una de las últimas charlas, en las que coincidió con el secretario técnico del Barcelona, su ex compañero Txiki Begiristain, y otros futbolistas ya retirados, como el brasileño Leonardo, ex del Valencia.

Stoitchkov pidió perdón por su incidente con Marcel Desailly en un partido Francia-Bulgaria en 1996, tras el que el francés denunció haber recibido insultos racistas de parte del búlgaro. "Fue un momento espontáneo dentro de un partido y quedó ahí, pero pido perdón mil y una veces y me arrepiento de lo que hice", afirmó el ex jugador del Barcelona, que considera, como Leonardo, que el racismo "no existe dentro del campo" entre los jugadores. Sus disculpas fueron aceptadas y Stoitchkov acabó siendo ovacionado.

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