El Sevilla se pasea en Riazor y se acerca a la final

Actualizado 20/04/2007 2:01:03 CET

A CORUÑA, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Sevilla tumbó ayer con suma facilidad al Deportivo de la Coruña en Riazor (0-3), con tantos de Kanouté, Jesús Navas y Luis Fabiano, por lo que dejó muy encarrilado su pase para la final de la Copa del Rey, un trofeo que continúa siendo uno de los grandes deseos de los andaluces, ya que lleva más de medio siglo sin conquistarla.

El momento histórico por el que atraviesa el Sevilla vivió una nueva noche mágica. Además, lo hizo en un escenario esquivo tradicionalmente, ya que llevaba 53 años sin conquistar el campo coruñes. Aún así, el fútbol bondadoso y espontáneo de los sevillistas fue suficiente para resolver el compromiso sin problemas, y situar la final de Copa más cerca.

No fue un choque muy engorroso para el Sevilla, que en un suspiro dejó sin esperanzas al 'Dépor', que soñaba con repetir gestas pasadas. Pero sólo hicieron falta diez minutos de fútbol amable, directo y complaciente de los de Nervión para desacreditar el fútbol de los de Joaquín Caparrós, que una vez más, al igual que la campaña pasada, amenaza con quedarse a las puertas de su tercera final copera.

El rodillo sevillista funcionó y primero Frederik Kanouté y posteriormente Jesús Navas, con un gran pase de Daniel Alves, descubrieron las 'vergüenzas' de la zaga coruñesa y dejaron el partido muy decantado. Así, los continuos errores locales, motivados por sus carencias afectivas con el trato del balón, y las virtudes visitantes, reflejaron las diferencias entre ambos conjuntos.

Incluso, el Sevilla pudo aprovechar la conmoción y el desconcierto local para aumentar su renta antes del descanso, aunque en esta ocasión, sus infructuosas acometidas no encontraron las redes blanquiazules. Por su parte, el equipo deportivista hacia gala de sus problemas en la creación y de su falta de ideas, que le llevó a dejar la meta de Cobeño sin muchos sobresaltos.

EL SEVILLA SENTENCIA LA ELIMINATORIA

La reacción de Joaquín Caparros dio un pequeño giro al encuentro, ya que la entrada de Sebastián Taborda animó un poco a los gallegos, que comenzaron a tantear la meta visitante, aunque sin ningún éxito. En cambio, el Sevilla se limitó a manejar el duelo, a dormirlo. Una situación que provocó una gran jugada de Alves, que encontró sólo a Adriano, aunque el zurdo no supo definir a puerta vacía, lo que sí haría Luis Fabiano, en el descuento, de penalti.

La credenciales del Sevilla aumentaban a medida que se perdían las del equipo gallego, que, únicamente, encontró en Adrián a su aliado con el gol. El joven jugador asturiano lo intentó incesantemente, pero no tuvo fortuna ante Cobeño, que se mantuvo muy seguro bajo palos.

La extensa gama de 'pelotazos' del equipo gallego no inquietó a los andaluces, excepto en un gran un remate de cabeza del gigante delantero charrúa, que encontró una gran respuesta de Cobeño. Las últimas apariciones gallegas se diluyeron, y no evitaron el triunfo visitante, remachado desde los once metros gracias a Luis Fabiano.

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