Los organizadores del Mundial utilizarán a voluntarios para las entradas que sobren

Actualizado 03/06/2006 23:25:10 CET

MUNICH (ALEMANIA), 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los organizadores de la Copa del Mundo se enfrentan al dilema que supone el qué hacer para llenar asientos vacíos en los estadios alemanes durante la primera fase sin comprometer sus propias medidas de seguridad, y que no se repita el escenario de 2002, cuando muchos estadios desentonaron con gradas vacías en Corea del Sur y Japón.

Una alternativa que originalmente se contempló era regalarle entradas a escolares, jugadores de equipos juveniles y soldados, pero esa posibilidad fue descartada el sábado en una rueda de prensa de los organizadores.

"A pesar de todos nuestros esfuerzos somos conscientes de que habrán quienes se ausenten. Tratamos de implementar un sistema, pero no tuvimos éxito. Pensamos en soldados, clubes, escuelas, pero es imposible de organizar. Tendrían que esperar, y para entonces puede que no queden taquillas", dijo el vicepresidente del comité organizador Horst Schmidt, quien añadió que "usaremos voluntarios que no tengan nada que hacer, ya que cualquier otra cosa no es factible".

Estas declaraciones de Schmidt se produjeron a raíz de varias preguntas sobre las entradas dirigidas a los organizadores, incluyendo al secretario general de la FIFA Urs Linsi y al director del comité organizador de la FIFA Lennart Johansson, ya que todos han sido criticados por el sistema de reparto, que reserva una gran parte de las compras para los patrocinadores, socios de la FIFA y organizadores.

En este sentido, Johansson afirmó que: "He estado involucrado en muchas copas, y debo decir que este Mundial está muy bien organizado", mientras que Linsi señaló que "la gente tiene una obligación moral de no quedarse con una taquilla que saben que no van a usar".

Cerca del 64% de las 3.071.000 taquillas que inicialmente estaban disponibles fueron reservadas para los patrocinadores, socios, equipos que compiten y federaciones que no se clasificaron, vendiéndose más de tres millones de entradas del total. Estos números situarían al mundial de Alemania como la copa con la segunda mayor concurrencia, después de la de 1994 en Estados Unidos.

Finalmente, con todos estos datos y a menos de una semana del inicio del torneo, los directivos están confiados de que todo marcha sobre ruedas, y así lo manifestó Schmidt: "A seis días del inicio del torneo tenemos que acelerar el proceso. Estoy bastante optimista de que todo va a salir bien".