Juan Velarde vuelve a codearse con la élite de la Red Bull Air Race

Infografía de Juan Velarde
REPSOL MEDIA
Publicado 02/02/2018 13:30:24CET

MADRID, 2 Feb. (EUROPA PRESS) -

Abu Dabi será el escenario este fin de semana del comienzo de una nueva edición de la Red Bull Air Race, la competición deportiva aérea más rápida del mundo y que volverá a contar, por quinta temporada consecutiva, con Juan Velarde como representante español.

Con el apoyo de Repsol, Velarde se codeará por cuarto año con los mejores piloto de la Master Class de la competición, la categoría reina de la Federación Mundial de Deportes Aéreos(FAI) y en la que espera repetir o mejorar su actuación del año pasado.

El piloto español, que debutó en 2015 en la máxima categoría tras estar en 2014 en la Challenger, fue segundo precisamente en Abu Dabi, primera cita de 2017, y tercero en Indianápolis, última, lo que le sirvió para ser octavo en la general, un ascenso sensible respecto al undécimo lugar de 2016.

El objetivo para los participantes es lograr el menor tiempo en un circuito aéreo de unos 6 kilómetros, delimitado por pilonas de aire de 25 metros de altura y en el que deben superar cinco puertas rectas, dos de las cuales pueden ser 'maniobras de giro vertical', en las que deben volar a través de la puerta y girar tan rápida y eficientemente como sea posible sin superar los 10G en el avión, y tres en forma de chicane.

Después de un día de entrenamientos libres y otro de entrenamientos cronometrados, en la carrera los catorce participantes se enfrentan en tres rondas. Tras la primera de ellas, se clasifican ocho pilotos que compiten por parejas para determinar los cuatro finalistas que optan al triunfo final.

Velarde, de 43 años, se inició en el vuelo acrobático en 1999 y actualmente forma parte del equipo Bravo 3 Repsol de vuelo acrobático, con el que realiza exhibiciones junto a Castor Fantoba y Anselmo Gámez.

En la Red Bull Air Race pilota un 'Zivko Edge 540 V2', un avión fabricado en carbono y materiales compuestos, que destaca por su poco peso (apenas 540 kg), velocidad (supera los 400 km/h) y potencia (más de 300 CV), que le otorgan una gran maniobrabilidad y un relación peso/potencia que le dan una gran capacidad acrobática, ideal para competir en esta competición, señalan desde Repsol.