Lochte enseña las garras a Phelps

 

Lochte enseña las garras a Phelps

Actualizado 29/07/2012 1:22:59 CET

LONDRES, 28 Jul. (EUROPA PRESS) -

   La nadadora Mireia Belmonte no ha podido saciar el hambre de la natación española en la primera jornada de los Juegos Olímpicos de Londres y ha finalizado en la octava posición en la final de los 400 estilos, donde la posta de espalda castigó todas sus opciones de medalla, la cual no saborea España desde Barcelona'92.

   La relación entre España y las preseas olímpicas en natación va en deterioro. Pero para eso está Belmonte en Londres, para cerrar la puerta definitivamente. La badalonesa, con el tercer mejor tiempo de la serie de semifinales, consiguió meterse en la que fue su primera final olímpica.

   Belmonte, que llega a la capital británica llena de argumentos y galones, comenzó de forma notable. La catalana, que estuvo más que discreta en la posta de mariposa, pero bajó su rendimiento en la espalda, donde volteó sus opciones y entregó sus armas. Del tercer puesto en la posta previa, a la última quinta posición.

   Hubo un momento en el que Belmonte pareció dispuesta a la remontada, pero la fortaleza de la china Ye Shiwen establecía un ritmo de carrera infernal, muy por debajo del esperado. De hecho, la española levantó el pie del acelerador y se dejó llevar para finalizar en la última plaza.

   Mireia, que marcó un tiempo de 4.35.62, se quedó lejos de la ganadora (4.28.43) y del podio, que lo marcaron la americana Beisbel (4.31.27) y la también china Li (4.32.91). Belmonte tiene por delante muchos Juegos para demostrar su valía. Esto no ha hecho más que empezar.

PHELPS COMIENZA EN LA SOMBRA.

   Igual le ocurre a Michael Phelps, que no pudo sacar partido en los 400 estilos. El de Baltimore, cuarto en una distancia que salió campeón en Pekín, no estuvo a la altura y sucumbió al buen hacer de su compatriota Ryan Lochte, dispuesto a arrebatarle los focos en la capital del Reino Unido.

   Lochte estuvo impecable y se llevó la victoria tras establecer un tiempo de 4:05:18, en una final en la que fue claro dominador. El segundo lugar fue para el brasileño Thiago Pereira y el bronce correspondió al japonés Kosuke Hagino.

   Phelps, que accedió a la final con el peor tiempo, finalizó cuarto y no pudo asaltar el podio en su primer intento. De hecho, resultaba raro verle nadar en un extremo de la piscina. El americano, que busca convertirse en el deportista con más medallas en unos Juegos, está a tres preseas de superar a la gimnasta ex soviética Latynina.

   Al 'tiburón' aún le restan seis pruebas más para conseguir la hazaña y apelará a los próximos días para seguir reinando en el agua. Lochte, que llega a Londres con ganas de arrebatar honores a su compatriota y amigo, le preparará un bonito duelo.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies