Regino Hernández: "Este bronce me ha dado el 'chute' de confianza que necesitaba"

Regino Hernández, bronce en snowboard en los JJOO de invierno
EUROPA PRESS
Publicado 20/02/2018 9:59:34CET

MADRID, 20 Feb. (EUROPA PRESS) -

El snowboarder español Regino Hernández afirmó que la medalla de bronce lograda el pasado jueves en los Juegos de invierno de PyeongChang (Corea del Sur), que se disputan hasta el 25 de febrero, le ha dado "el 'chute' de confianza" que necesitaba y confesó que aún no ha asimilado la "huella" que ha dejado en la historia del olimpismo español.

"La medalla sigue sabiendo a platino. Son muchos años de buenos y malos momentos, es una medalla que se esperaba desde hace 26 años. Da igual que fuera de bronce porque sigue siendo impresionante. Este bronce me ha dado un 'chute' de confianza que necesitaba, es un punto que necesitaba mejorar", manifestó en una entrevista a Europa Press.

El 'rider' nacido en Ceuta, pero criado en Mijas Málaga, donde viajó con apenas un año en la partida de nacimiento, admitió que no esperaba el revuelo mediático del domingo a su llegada al aeropuerto de Madrid-Barajas.

"No me esperaba tantos periodistas. Cuando me vi delante de 15 micros, me di cuenta de que esto ha sido muy importante. Cualquier persona piensa en dejar huella, y haberlo hecho en mi país y en mi deporte me hace mucho más feliz que el hecho de haber ganado medalla", apuntó enfundado en una gorra verde y el pesado bronce colgado al cuello desde que lo recogió en el podio olímpico del Phoenix Snow Park.

Hernández pudo ser un 'Hispano' más, pues practicó el balonmano antes de emular a sus padres con una tabla de esquí con tan sólo 4 años. "Mi afición me viene de parte de mis padres. Ellos me metieron en esto. Me considero muy 'motero', la Harley y el rollo de la barba y el anillo", explicó sobre su aspecto transgresor.

Famosa fue su frase de 'antes me corto los c... que la barba', que pretende seguir cumpliendo pese al éxito olímpico. "La barba seguro que se queda, el pelo nunca se sabe. ¿El tatuaje? Hemos puesto fecha, él es italiano y en junio va a venir a Málaga a casa de mis padres porque el tatuador es de Arroyo de la Miel. Tiene un aspecto muy 'vikingo'. Lo importante es el significado de éste, y voy a estar superorgulloso", señaló sobre el tatuaje que se apostó con su preparador de tablas, el italiano Luca Trionte.

SU AMIGO ÁNGEL: "TU DÍA LLEGARÁ"

A su juicio, en España ha "muchísima cultura de la nieve" porque existe un clima y unas instalaciones de nivel como la de Sierra Nevada, la estación de Regino Hernández, pero está instalada como afición. "Hay muchísima gente que practica deportes de nieve, pero es la cultura del 'hobby', pero no de la competición como en los países nórdicos. Espero que, con esta medalla, la gente se de cuenta de que se puede vivir de esto", dijo.

Admitió que le "llenaría de orgullo" que los jóvenes se miraran en su espejo. "Como persona me llenaría mucho que vengan niños que me digan quiero ser como tú. Tengo un compañero, Josito Aragón, en 'freestyle', de 17 años y desde los catorce es como un hermano pequeño. Es la primera persona que me lo ha dicho. Ahora le puedo dar la razón porque no había hecho méritos", señaló.

En el Mundial de Sierra Nevada del pasado año, Hernández vio las dos caras de la vida, la gloria de la plata y la pérdida de su entrenador, Israel Planas, fallecido de forma prematura con 41 años. "Él es el principal culpable de que haya llegado aquí. Me ayudó en los bajones y malos resultados. Éramos muy parecidos, tenía casi una relación de familia. Tenía ese espíritu de guerrero y te decía. 'Si no entrenas, te parten la cara'. A él le debo no rendirme nunca, luchar siempre", evocó.

Con 25 años se marchó también antes de tiempo su amigo Ángel, con el que compartía equipo de balonmano primero, la afición por la tabla después. "Fue un momento muy duro. Nunca había perdido a una persona tan cercana. Era la persona que más confiaba en mi. Siempre me decía: 'Tu día llegará, siempre me animaba'", recordó.

En los entrenamientos se sentía "superbien" con la tabla, rápido, hasta que llegaron los octavos de final y entró por apenas centésimas en una llegada de 'foto-finish'. No olvidará los 15 minutos previos a los cuartos, las piernas bloqueadas y el miedo a haber desperdiciado cuatro años de trabajo.

"En los cuartos volvía a ser yo, me relajé y en la final, cuando los de atrás se habían caido, eso me dio mas energía para intentar adelantar y no conformarme con el bronce. Por un momento estuve por delante, pero el francés y el australiano se merecían hacer esa medalla", rememoró acerca de una final ya histórica.

Regino espera que el jueves o el viernes pueda abrazar a sus padres, el instante en que los focos se apagarán y se dará cuenta de su gesta. "Me voy a poner a llorar y ellos me van a hacer darme cuenta de lo que he conseguido", pronosticó.

El futuro próximo es la Copa del Mundo, en la que está cuajando un "buen año". "Espero que en estas tres pruebas que tenemos hacer mejor resultado y meterme entre los cinco primeros. Es muy factible. Y el año que viene, Campeonato del Mundo en Estados Unidos ... ¿Paco Fernández Ochoa, oro 1972; Blanca Fernández Ochoa, bronce 1992; Regino Hernández, PyeongChang 2018, bronce ...? Suena bien", se felicitó.