(Previa) Nadal buscará su octava victoria ante un Almagro que juega su primera final

Actualizado 27/04/2013 23:24:27 CET

BARCELONA, 27 Abr. (EUROPA PRESS) -

Los tenistas españoles Rafa Nadal y Nicolás Almagro protagonizarán una final fratricida del Barcelona Open Banc Sabadell-61º Trofeo Conde de Godó, que jugarán en la Pista Central del club de ambos, el RCT Barcelona, a partir de las 16.00 horas --La 1 y TV3-- y donde el manacorí buscará su octavo trofeo mientras que el murciano, que juega su primera final en casa, la afronta con la ilusión de desbancar al vigente campeón.

Será un duelo entre Nadal, número 5 del mundo y 2 del torneo, y Almagro, número 12 del mundo y 4 del torneo, que partía en todas las quinielas una vez consumada la sorpresa de la eliminación del vigente subcampeón y primer cabeza de serie David Ferrer en segunda ronda, por lo que si el tiempo les respeta será un duelo igualado con una Central llena hasta la bandera.

Nadal, que perdió contra Corretja en su primer partido en el Godó, en 2003, lleva desde entonces 38 victorias consecutivas y espera sumar otra para seguir haciendo historia en este torneo que ha ganado ya en siete ocasiones en ocho años, ya que no pudo participar en 2010. Así, en caso de ganar, sería el octavo triunfo seguido mientras ha jugado, en nueve años.

Por contra, Almagro tiene en las semifinales de 2011 y de 2006 a sus mejores resultados en la tierra batida de Barcelona. Hace dos años cayó contra David Ferrer (3-6, 4-6) y en 2006 contra Nadal (6-7[2], 3-6), una 'bestia negra' ya que el manacorí le ha ganado en las nueve ocasiones en que se han visto las caras, con solos dos sets para el murciano.

No obstante, Almagro está fuerte en este Godó como ha demostrado en la semifinal, donde ha barrido de la pista número 1 del RCT Barcelona al alemán Philipp Kohlschreiber (6-2 y 6-1) en 51 minutos de juego, y ha conseguido así por la vía rápida y con gran juego el pase a su primera final en el torneo barcelonés, algo que le hace "mucha ilusión" y donde ve favorito a Nadal.

Almagro desplegó un gran juego y no dio opción alguna a Kohlschreiber, que bastante trabajo tuvo para salvar tres de las siete bolas de rotura que tuvo a su favor el murciano, que además de ser más rápido y preciso fue capaz de clavar 9 saques directos y de no dar cancha a su rival, que no llegó a gozar de ninguna opción de romper el servicio al de la 'armada'.

Salió en tromba, como el agua que había caído, y cerró el primer set con 6-2 rompiendo el servicio del alemán en el sexto y octavo y último juego de la manga, si bien estuvo a punto de poner el 2-0 ya en el primer saque del germano. Lo salvó en esa ocasión, pero ya no pudo hacerlo mucho más.

Mejor le fue al español en el segundo set, aunque duró tres minutos más. Retuvo el primer saque, rompió en el segundo juego al alemán y fue capaz de ponerse 3-0, con un juego increíble en el que Kohlschreiber, cuya semifinal es su mejor resultado histórico en Barcelona, no vio casi ni la bola. Pudo ponerse 1-3, pero otros tres juegos seguidos para el murciano con 'break' en el penúltimo juego fueron ya decisivos. Además, acabó con 9 'aces', sacando más provecho que nunca de su saque.

Por su parte, Nadal también borró de la pista al canadiense Milos Raonic (6-4, 6-0), número 5 del torneo. Comenzó el partido con el tenista canadiense con mucha intensidad y con un Rafa Nadal al que le costó en los dos primeros juegos acomodarse a la exigencias de una pista más pesada por la lluvia. Con la rotura del 'break', Milos Raonic se puso en ventaja (2-0) pero el español le devolvió la rotura con mucha solvencia y aprovechó su servicio para igualar la contienda con un golpe cruzado de revés demoledor.

Tras seis juegos marcados por la igualdad y los desplazamientos largos sobre la pista, ninguno de los dos jugadores daba su brazo a torcer y se mantuvo el equilibrio. Duró hasta que el manacorí volvió a romperle el saque en el séptimo (3-4) e inició un camino firme para terminar llevándose el primer set (4-6) ante un Milos Raonic que había ido de más a menos pero que, en ningún momento, perdió la cara al duelo.

Sin embargo, el canadiense --de origen balcánico-- bajó el listón en el segundo acto, dando una peligrosa ventaja a Nadal que ya le rompió el servicio a su rival en el primer juego. El de Manacor siguió llevando las riendas en el segundo juego ante un Milos Raonic que continuó bregando, pero que no fue capaz de encontrar soluciones para frenar a un Nadal que mejoraba según pasaban los minutos.

Raonic, que se resistía a renunciar al choque, intentaba defenderse de los contragolpes de Nadal. Pero nada podía hacer ante la exhibición del español que, se impuso con un 6-0 en un set el que apenas cometió errores. De este modo, el balear supo sobreponerse al agresivo inicio de Milos Raonic para meterse en la pelea por su octavo conde Godó, un torneo que el de Manacor no perdona desde el pasado 2005, a excepción de 2009, cuando prefirió no participar.