(Crón.) Roger Federer demuestra ante Davydenko que ha aprendido a sufrir y se mete en semifinales

Actualizado 25/01/2006 15:03:23 CET

MELBOURNE (AUSTRALIA), 25 Ene. (EUROPA PRESS) -

El suizo Roger Federer dio una muestra más de que también está aprendido a sufrir en la pista, algo muchas veces indispensable para ganar partidos, y después de más de tres horas acabó con la resistencia del ruso Nikolay Davydenko para meterse en las semifinales del Open de Australia, primer 'Grand Slam' de la temporada.

Más de tres horas necesitó Federer, que el año pasado cayó en semifinales en Melbourne ante el ruso Marat Safin, para deshacerse de Davydenko en cuatro sets, por 6-4, 3-6, 7-6 (9/7) y 7-6 (7/5), volviendo a dar muestras de 'humanidad' en su tenis y, lo más preocupante para él, de que es batible.

El número uno del mundo, al que en la ronda anterior el alemán Tommy Haas le puso contra las cuerdas en un agónico encuentro, demostró eso sí que aprendió de ese partido muchas cosas y aplicó esas enseñanzas para salvar el obstáculo de un Davydenko que gozó de sus opciones.

Roger Federer puso velocidad de crucero al partido desde el principio dominando con su servicio a Davydenko. De esta manera la primera manga cayó de su lado por 6-4 en apenas 38 minutos en lo que vaticinaba un plácido encuentro.

Nada más lejos de la realidad. Las cosas se empezaron a torcer, y mucho, para él en el segundo set. Davydenko tomó la iniciativa en el juego y los errores no forzados del de Basilea comenzaron a acumularse. El 'break' en el quinto juego (2-3) confirmaba que el ruso estaba en la pista y aprovechaba para poner la igualada (6-3).

Federer pasó sus peores momentos en el tercer acto, pero demostró esa fortaleza mental para levantar hasta seis bolas de sets y decantarlo a su favor en el 'tie-break' (9/7), encima con una doble falta de Davydenko.

El cuarto set arrancó con un intercambio de 'breaks'. De nuevo una muerte subita iba a decantar su suerte. Federer se puso en ventaja rápido (5-2) y aguantó para certificar su pase a la siguiente ronda.

KIEFER, SIGUIENTE OBSTACULO.

En semifinales, sus séptimas consecutivas en un 'Grand Slam', Federer se medirá al alemán Nicolas Kiefer, que necesitó el partido más largo en lo que va de Open de Australia, con cuatro horas y 48 minutos, para deshacerse del francés Sebastien Grosjean por 6-3, 0-6, 6-4, 6-7 (1/7) y 8-6.

Kiefer, que disputará su primera semifinal en un 'grande', prolongó un poco más su fama de polémico al protagonizar una acción poco deportiva. En el duodécimo juego, el germano arrojó su raqueta por encima de la red, justo después de que Grosjean, que con 40-30 trataba de mantener su servicio, fallaba el golpe.

El galo alegó que Kiefer le había estorbado, pero el juez de silla, el brasileño Carlos Bernardes, rechazó la reclamación ante las protestas de Grosjean, que discutió sin éxito con el supervisor de Grand Slam, Mike Morrisey.

Kiefer, que había recibido ya dos advertencias y una más le habría costado un punto, supo de todas maneras rehacerse en el encuentro, a pesar de ir a remolque en el quinto set.

La última manga duro 96 minutos y, a pesar de que Grosjean ganó más puntos (169-160) y fue más preciso (55 errores no forzados por 67), se le escapó el billete para su cuarta semifinal en un 'Grand Slam'.

CLIJSTERS ACABA CON EL SUEÑO DE HINGIS.

En el cuadro femenino, la belga Kim Clijsters puso fin al sueño de la suiza Martina Hingis de levantar un nuevo 'grande', el cuarto, en su regreso a las canchas.

Clijsters era la gran prueba para Hingis de saber hasta dónde podía llegar en territorio 'aussie' y no la superó. La belga acabó con la resistencia de la tenista nacida en Eslovaquia en tres sets (6-3, 2-6 y 6-4) para colarse en las semifinales y amarrar el primer puesto del escalafón mundial.

Hingis, a pesar de ello, vendió muy cara su derrota. Con un set abajo y un 'break' en contra demostró la calidad de un tenis que le llevó a tres triunfos consecutivos en Melbourne, en seis finales seguidas y alargó su vida en el partido.

La belga, que arrastra desde el inicio del torneo molestias en su cadera y en el hombro, alternó grandes momentos buenos, como una entrada arrolladora (4-0) en el encuentro, con momentos más discretos, como una segunda manga que dejó escapar por 6-2.

Sin embargo una doble falta de Hingis en el inicio del tercer set, con la que entregaba nuevamente su saque, era el principio del fin para ella. Clijsters ya no bajó el ritmo y resolvió, con 6-4, en una hora y 42 minutos.

Kim Clijsters, cuyo único 'Grand Slam' en su palmarés es el Open USA del pasado año, buscará un puesto en la final ante la francesa Amelie Mauresmo (N.5).

Mauresmo, finalista en Australia en 1999, barrió de la pista a la suiza Patty Schnyder, por 6-3 y 6-0 en apenas 52 minutos, confirmando que ésta puede ser su gran oportunidad para levantar por fin un 'grande'.