Un hombre ciego se emocionó hasta las lágrimas cuando nadie cedió el asiento para discapacitados en el metro de Londres

Kika
TWITTER
  
Actualizado 02/04/2018 16:10:28 CET

EDIZIONES, 2 abr.

El sentimiento de territorialidad es algo que todos hemos experimentado alguna que otra vez cuando hemos tenido que desplazarnos en transporte público, incluso, cuando hemos visto un asiento libre sin importar que pusiera "reservado". Es en esos momentos cuando la falta de empatía, y de solidaridad con personas con discapacidad, movilidad reducida, ancianos, o embrazadas brilla por su ausencia.

Es en estos casos cuando debemos pararnos y reflexionar. Y esto mismo es lo que Amit Patel, un residente en Londres, de 37 años, quiere que hagamos después de escuchar su historia. Es esta:

Amit Patel era médico antes de que su visión se viera reducida hace 5 años cuando comenzó a desarrollar queratocono, una afección ocular progresiva. Desde entonces, Amit siempre va con Kika, su perro guía.

amit y kika

La semana pasada, Amit y Kika fueron a coger el metro y se desplazaron bajo una lluvia torrencial hasta el último vagón del tren, el que tiene asientos reservados para discapacitados, y Amit preguntó en voz alta si habían asientos libres. Por increíble que parezca nadie respondió a su pregunta. Nadie. Y, por supuesto, nadie abandonó su asiento.

"La gente puede ser tan egoísta, que fingen que no pueden ver ni oír cuando pregunto si hay un asiento disponible. Es tan humillante cuando lucho por encontrar algo para agarrarme y mantener a Kika a salvo al mismo tiempo. Ahí es cuando verás una lágrima corriendo por mi cara. La vida ya es lo suficientemente difícil", escribía Amit en Twitter.

discapacitados

El tuit enseguida se hizo viral conmoviendo a muchas personas que mostraron su apoyo.

"Gracias a todos por sus bonitos mensajes. Lamentablemente, ser ignorados al pedir un asiento es el pan de cada día para nosotros", escribió Amit, quien dijo en otro tuit que él no siempre necesita ir sentado en el tren cuando viaja en metro, pero aquel día lo pasó mal. Se vio obligado a ponerse de pie con la espalda contra las puertas mientras Kika se resbalaba una y otra vez en el suelo mojado del vagón.

"Un pequeño acto de bondad podría haber cambiado completamente la situación", sentenció.

Tras la repercusión obtenida en diferentes medios, Amit quiso volver a pronunciarse esta vez dejando atrás un tono de denuncia para adquirir uno de carácter reflexivo.

"Los medios a menudo pueden enfocarse en lo negativo, pero también hay muchos aspectos positivos. No necesito ni espero un asiento cada vez que viajo, pero en malas condiciones o en trenes abarrotados me siento más seguro sentado. Espero que los artículos al menos alienten a las personas a estar más conscientes de quienes los rodean".

Contador