Un estudio manifiesta la relación entre centrales energéticas y la muerte prematura de 700 personas en EEUU

Actualizado 04/03/2006 18:00:22 CET

MADRID, 4 Mar. (EUROPA PRESS) -

Un estudio, presentado recientemente por la Asociación de Enfermeras de Maryland (MNA, por sus siglas en inglés), pone de manifiesto como los gases contaminantes generados por seis centrales energéticas del Estado de Maryland, en el este de Estados Unidos, están relacionados con la muerte prematura de 700 personas, más de 30.000 ataques de asma y una media 400 consultas pediátricas cada año.

La investigación fue dirigida por el profesor de Salud Medioambiental y Evaluación de Riesgo de la Escuela de Salud Pública de Harvard, Jonathan Levy, que orientó el estudio a través del impacto de determinados gases generados por dichas fábricas, que se abastecen de carbón, petróleo y gas natural.

Por su parte, una especialista de la MNA Brenda Afzal consideró que la contaminación provocada por las centrales "es el mayor problema de salud pública en Maryland". Igualmente, afirmó que con este estudio se ponen de relieve los expedientes sanitarios que las enfermeras del Estado tratan a diario.

De esta forma, la MNA y la Asociación Americana del Pulmón reclaman que las centrales energéticas lleven a cabo soluciones tecnológicas comerciales, orientadas a reducir la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero.

El presidente de la Asociación Americana del Pulmón, Steve Peregoy, advirtió de que se trata de un problema "sobre el que hay que hacer algo", ya que las nuevas tecnologías "pueden reducir las emisiones de dióxido de azufre en un 95%", lo que ayudará a la disminución de las enfermedades provocadas por las partículas de estas sustancia.

Asimismo, el informe presentado recientemente indica que la contaminación de estas centrales "tiene fácil solución", ya que la mayoría de las emisiones de gases de efecto invernadero en Maryland son producidas por los automóviles y por las centrales energéticas.

CASO PARTICULAR

Por otra parte, cerca del 20% de los impactos de las seis plantas energéticas tienen lugar en el Estado de Maryland, donde reside aproximadamente el 2% de la población total de Estados Unidos. Así, el estudio resalta que las partículas emitidas se dispersan a través del aire a cientos de kilómetros, llegando a varios estados diferentes.

También advirtió de que la utilización de combustibles fósiles forma pequeñas partículas en el aire "que son la causa de los ataques de asma, aumentan los problemas cardiovasculares y contribuyen a cientos de muertes prematuras cada año por problemas de corazón o de pulmón".

Además, comunicó que la zona en la que se encuentran situadas las plantas contaminantes "no están sujetas a ningún estándar de calidad del aire". De las seis centrales que fueron objeto de este estudio las de CP. Crane, Brandon Shores y H.A. Wagner son propiedad de la compañía Constellation Energy. El portavoz de la empresa, Rob Gould, apuntó que los datos emitidos por el nuevo estudio "son similares a los que presentó la Agencia de Protección Medioambiental (EPA, por sus siglas en inglés) muchos años antes", lo que llevó a la creación del estándar de Calidad Ambiental del Aire.

Además, indicó que Constellation Energy "está muy comprometido con estas nuevas normas", por lo que anunció que destinaría cerca de 500 millones de dólares (416 millones de euros) para la instalación de controles adicionales para el control de la calidad del aire.

Las otras tres centrales energéticas analizadas en el documento --Morgantown, Dickerson y Chalk Point-- son propiedad de la empresa Mirant Corporation, que no quiso dar su opinión sobre los datos recogidos en el estudio de la MNA.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies