Caja Inmaculada (CAI) redujo su beneficio un 33% en 2008, hasta 57 millones, por dotaciones extraordinarias

Actualizado 24/02/2009 18:14:02 CET

ZARAGOZA, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

Caja Inmaculada (CAI) obtuvo un beneficio neto de 57 millones de euros en 2008, lo que supone una caída del 33% con respecto al ejercicio anterior, tras incorporar las dotaciones extraordinarias y los resultados atípicos.

El beneficio recurrente de la caja aumentó un 3% en 2008, hasta alcanzar los 89 millones de euros, comparables con los 86 millones de euros obtenidos en 2007.

Considerando el adverso escenario económico en el que se ha desenvuelto la actividad financiera, CAI consideró que los resultados alcanzados fueron "satisfactorios". "La caja ha crecido equilibradamente y ha cubierto ampliamente todos sus riesgos, dotando por encima del nivel exigido todos sus fondos, en línea con las recomendaciones sectoriales del Banco de España", según informó la entidad en un comunicado.

CAI siguió atendiendo la demanda de inversión de los clientes, y el aumento neto del crédito fue de 732 millones de euros (9%), mientras que el activo se incrementó un 8% y los depósitos de clientes el 11%.

Respecto a la posición de liquidez, con un saldo de 817 millones de euros, supone el 8% del activo. Incorporando la disponibilidad de los avales del Estado el porcentaje se sitúa en el 12%.

La entidad destacó que su solvencia se mantiene "muy elevada. Así, los fondos propios representan el 8,30% del activo, el coeficiente de recursos propios, según la nueva normativa contable, se sitúa en el 13,12%, muy por encima del 8% exigible, y el coeficiente sobre recursos propios básicos (core capital) alcanza el 8,34%.

La ratio de créditos dudosos de CAI se situó del 2,05%, inferior a la media de las cajas de ahorros (3,65%), y la cobertura de dudosos continúa por encima del 100%, concretamente el 107%, superior al 61% del sector.

Las dotaciones sobre los riesgos típicos de la actividad fueron de 44 millones de euros. Adicionalmente, y atendiendo las recomendaciones de prudencia transmitidas por la autoridades en previsión del deterioro general de la actividad, Caja Inmaculada ha dotado 57 millones de euros, hasta alcanzar unos saneamientos totales de 101 millones, el 49% más que en 2007, reforzando todas las coberturas de riesgos.

La agencia internacional de calificación Fitch Ratings confirmó en diciembre los buenos ratings de CAI de largo plazo en 'A' (calidad crediticia elevada), de corto plazo en 'F1' (máxima calificación existente) y de apoyo institucional en '3', y ha mantenido la perspectiva 'estable'.