Presidente de Federación de Cajas de CyL asegura que proceso inicial de integración conducía al "precipicio"

Actualizado 20/04/2009 14:37:47 CET

Mantiene que nunca se opuso a esa fórmula pero deja también abierta la puerta a otras "figuras intermedias" que declinó desvelar

VALLADOLID, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -

El recién elegido presidente de la Federación de Cajas de Ahorro de Castilla y León, Agustín González, advirtió hoy de que la "presión" política ejercida inicialmente sobre las seis entidades que la integran y el 'tempo' marcado para cerrar un proceso de integración conducían necesariamente al "precipicio", de ahí, en su opinión, la decisión acertada de la agrupación de cajas de tomar las riendas para marcar ellas mismas los plazos y estudiar una posible figura, "que pudiera ser esa u otras", aunque declinó desvelar cuáles.

Fiel al mensaje de no poner en manos de los medios de comunicación excesiva información sobre el proceso y de trabajar calladamente, el presidente de Caja de Ávila, presidente de la Diputación Abulense y sucesor de José María Arribas al frente de la Federación de Cajas de Castilla y León mantuvo hoy en desayuno informativo con periodistas pero respondió con evasivas al rosario de preguntas al que fue sometido, si bien sí reconoció que inicialmente el impulso que al proceso quisieron darle PP y PSOE les pilló por sorpresa y no supieron reaccionar a tiempo.

"En un principio nos sentimos presionados desde el punto de vista político y al final se llegó donde se llegó porque era imposible seguir con esa presión y había temor de caer por el precipicio porque no estábamos pisando terreno firme. No tuvimos tiempo de reaccionar al principio", indicó González, quien, frente a urgencias innecesarias, se mostró partidario del lema "vísteme despacio que tengo prisa".

Sobre el modelo perseguido para fortalecer el sistema financiero regional, González aseguró que jamás se opuso a la integración y que se limitó a indicar que "según se estaban haciendo las cosas no se podía llegar a un final feliz". Advirtió igualmente de que "no hay que marcar la integración como figura final", sino que puede haber otras intermedias. "No descartamos la integración u otras que puedan ser intermedias de cara a una posible fusión final", precisó el portavoz de las cajas, quien insistió en que serán los respectivos consejos de administración los encargados de marcar los plazos.

"La obsesión de las cajas es trabajar con rigor, que es lo único que puede afianzar el futuro, en lugar de dar pasos en falso. Ese músculo financiero hay que fortalecerlo a base de muchas horas de gimnasio. Estoy abierto a procesos de fortalecimiento en beneficio de la Comunidad, de nuestros empresarios e impositores", pero siempre bajo un estudio riguroso y sin prisas, apuntó González, quien aventuró que a lo largo de su mandato podrían darse "algunas decisiones parciales".

Sobre las negociaciones más avanzadas que mantienen Caja España y Caja Duero, el presidente de la federación aseguró que desde ésta se ven "como muy buenos ojos, y si ellos marcan un paso se trata de un camino andado que se puede ver como expedito y que puede llevar a todas las cajas de la mano", y eso a pesar de que cada una de ellas, tal y como aseguró, está capacitada para sobrevivir en solitario.

Escéptico respecto de una reforma de la ley de cajas para reducir la politización en los consejos de administración, fundamentalmente porque "la persona está unida a la política", González negó que el Banco de España esté urgiendo a las entidades de ahorro de la Comunidad a tomar una decisión sobre su posible integración y se mostró igualmente de contundente al rechazar posibles conversaciones entre Caja de Ávila, Caja Segovia y Caja Madrid. "Son globos sonda, en ningún caso he hablado con Caja Madrid, nunca", insistió el presidente de la entidad abulense.

SE MANTIENE LA PARTICIPACIÓN EN EL ÁRBOL

Durante su encuentro con los periodistas, y a preguntas sobre los objetivos de Madrigal Inversiones, que es la sociedad constituida por las seis cajas y que en 2008 cerró con un superávit de 1,8 millones antes de impuestos, González citó la apuesta decidida en sectores como el aeronáutico y el agroalimentario, como demuestra en este último la decisión de entrar en el accionariado del Grupo Siro e inyectar una inversión de 60 millones, y "en otros porque hay muchas empresas que siguen esperando a que tomemos decisiones", y entre éstas el presidente rechazó con la frase "en ningún caso" la posibilidad este año de que Madrigal Inversiones venda su participación en El Árbol.

La crisis económica y la posibilidad de que la misma tenga una incidencia en la obra social de las distintas entidades fue también abordada por el sucesos de Arribas. A este respecto, González, en calidad de presidente de Caja de Ávila, apuntó que su entidad no se verá afectada este año pues tiene previsto destinar a su Obra Social un total de 7 millones de euros, el 25 por ciento de sus beneficios, aunque reconoció que a largo plazo los fondos destinados a este fin en las distintas cajas se verán afectados, "es de sentido común", ya que se nutren de la cuenta de resultados y éstos se están minorando para dirigirlos a dotaciones.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies