Las familias redujeron los saldos de sus depósitos en 2014 por primera vez desde 1997

Publicado 25/06/2015 11:04:11CET

La renta destinada a fondos de inversión alcanza la cota más elevada desde 1997

MADRID, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

Las familias redujeron los saldos de sus depósitos en 2014 por primera vez desde 1997 ante el contexto de bajos tipos de interés y la menor remuneración ofrecida por este producto de ahorro, según constata el Banco de España en su último boletín económico.

La caída del precio del dinero cercana al 0% y la menor incertidumbre y volatilidad en los mercados financieros redujeron el atractivo de los depósitos, canalizando el ahorro hacia productos con mayor riesgo pero con una rentabilidad esperada superior.

Así pues, las familias disminuyeron durante 2014 sus tenencias de activos más líquidos y de menor riesgo, como también denota que por tercer año consecutivo redujeron su posesión de valores de renta fija.

Los depósitos bancarios continúan aún así representando el principal componente de la riqueza financiera bruta de los hogares, casi un 40%, aunque la importancia relativa de estos productos cayó 2,2 puntos porcentuales durante el pasado ejercicio. Mientras, las empresas redujeron sus depósitos a plazo en 20.500 millones de euros e incrementaron el saldo de los mantenidos a la vista en 12.300 millones.

El cambio en la composición de la inversión financiera de las familias se pone de manifiesto en el importe de su renta bruta disponible destinado a fondos de inversión, que se situó en el 5,3%, la cuantía más elevada registrada precisamente desde 1997. La inversión en seguros y planes de pensiones se elevó hasta el 1,2% de la renta, el valor más alto de los últimos cinco años.

El Banco de España certifica que los pasivos exigibles de los hogares y las sociedades no financieras disminuyeron en 2014. En concreto, la deuda bancaria de las familias pasó a situarse en el 108,3% de su renta, lo que supone una reducción de 6,6 puntos porcentuales con respecto a 2013 y de 25 puntos porcentuales en comparación con los máximos de mediados de 2008.

En el sector empresarial, la financiación ajena con coste se situó en el 92,1 % del PIB, cifra 6,2 puntos porcentuales inferior a la de 2013 y 27 puntos porcentuales por debajo de los niveles máximos de mediados de 2010.