La CNMV no asoció la operatividad bursátil de Gescartera con el desfase patrimonial en 1999

Actualizado 24/10/2007 20:50:15 CET

MADRID, 24 Oct. (EUROPA PRESS) -

El inspector de la división de Inspección de Mercados de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) Francisco Javier González Pueyo afirmó hoy, en su declaración como testigo en el juicio oral por el escándalo financiero de Gescartera, que los inspectores "no asociaron" las operaciones bursátiles "intradía" que realizaba la agencia de valores con un posible desvío de los fondos al extranjero.

Según explicó González, que intervino en la inspección dirigida en 1999 por Antonio Botella, esta operatividad se relacionó con "motivos fiscales" dirigidos a rebajar los tributos de varios clientes de la agencia de valores y no con "irregularidades". Los inspectores del organismo regulador no llegaron a saber si estos clientes declararon las pérdidas que tenían asignadas ya que no comprobaron con éstos la información remitida por Gescartera.

"Los clientes habían firmado una autorización para que se les asignaran minusvalías", afirmó el testigo. Según mantiene la Fiscalía, este mecanismo estaba basado en ordenar operaciones de compraventa de acciones en el día (intradía), asignando aparentes ganancias a los clientes y colocando las pérdidas a un testaferro.

González investigó la operativa de una lista de 24 clientes de Gescartera que operaban a través de la firma de bolsa Link Securities. Estos inversores contaban con 11.800 contratos de venta de títulos y otros 11.8000 contratos de compra durante 20 días que se saldaron con unas ganancias de 3,3 millones de euros que fueron atribuidas a tres clientes, mientras que los 21 restantes generaron pérdidas.

Estas operaciones eran "normales" en el mercado, sin embargo, a los inspectores les "llamó la atención" que se hicieran mediante aplicaciones realizadas fuera del mercado por las que sólo había que desembolsar la cantidad pactada comprometida como garantía si no se materializaba la operación y donde las pérdidas correspondían a las comisiones por gestionar las operaciones.

Los inspectores se reunieron con Camacho, José María Ruiz de la Serna y Laura García Morey en Gescartera a finales de 1999 en un encuentro que González calificó de "desagradable" por la "falta de seriedad" del propietario de la agencia de valores. El testigo explicó que Camacho sabía "perfectamente" por lo se le estaba preguntando y que su entonces novia le explicó que él era quien determinaba la asignación de ganancias y pérdidas.

González afirmó que no investigaron los presuntos delitos fiscales porque "no era su cometido" y que tampoco los remitieron a la Agencia Tributaria por mantener el "secreto profesional".

El juicio continuará el lunes con la declaración como testigo del primer inspector de la CNMV en Gescartera, David Vives, que fue sustituido el abril de 1999 por Antonio Botella, tras detectar las primeras irregularidades y después de analizarlas en una reunión del consejo del organismo regulador donde supuestamente se habló por primera vez de la intervención.

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