La mejora de la economía española alivia la contracción del crédito de los bancos, según Fitch

Actualizado 04/09/2015 13:57:09 CET

LONDRES, 4 Sep. (EUROPA PRESS) -

La ralentización en el ritmo de contracción del crédito concedido por los bancos españoles refleja la mejora de las perspectivas de la economía española, que crecerá en 2015 un 2,8%, según la agencia de calificción crediticia Fitch.

"El sector se está beneficiando de la gradual aceleración de la recuperación de la economía de España, con una mejor rentabilidad y gestión de los activos problemáticos", destaca la agencia.

Esta mejora en los perfiles de crédito de las entidades españolas "continuará en la segunda mitad de 2015", aunque Fitch advierte de que los nuevos préstamos resultan aún insuficientes para compensar la caída en el 'stock' de préstamos a viviendas y empresas.

En concreto, la agencia destaca que los últimos datos del Banco de España muestran una caída anualizada del préstamo a los hogares del 2,8%, frente al descenso del 3,7% de 2014, mientras que en el caso de las empresas la contracción anualizada se ha reducido al 2,7% en julio de 2015, frente al 4,3% de 2014.

Asimismo, Fitch señala que en el caso de las hipotecas minoristas los volúmenes sólo han bajado un 2% en el segundo trimestre de 2015, después de haberse reducido prácticamente a la mitad desde 2009.

"Son buenas noticias para los bancos, porque las hipotecas representan el grueso del gasto de los consumidores en España y la estabilización es un signo de confianza de los consumidores, estimulada por las mejores perspectivas de empleo", destaca la agencia, que añade el impacto positivo derivado de la bajada de los tipos hipotecarios medios, en línea con la reducción constante del Euríbor a 12 meses.

Por otro lado, Fitch señala que los nuevos préstamos de la banca española se dirigen principalmente a las áreas más rentables, como las pymes y los préstamos al consumo, donde la recuperación económica impulsa el potencial de crecimiento de la demanda.

"Los préstamos bancarios siguen siendo la fuente dominante de financiación para las pymes españolas, que cuentan con un acceso más limitado a los mercados de capitales que las grandes y medianas empresas", añade la agencia.

"Esto es positivo para los bancos, porque los márgenes en este tipo de negocio siguen siendo atractivos", apunta la calificadora de riesgos.