CiU no se siente "madre" de ningún punto de la reforma, que ve como una continuación de las del 94 y el 97

Actualizado 17/06/2010 15:59:59 CET

MADRID, 17 Jun. (EUROPA PRESS) -

El portavoz de CiU en la Comisión de Trabajo del Congreso, Carles Campuzano, aseguró hoy que su formación no se siente "ni padre ni madre" de la reforma laboral propuesta por el Gobierno porque el único responsable de ese decreto ley es el Ejecutivo. Aunque rehusó opinar sobre el contenido de la norma, sí reconoció que es "continuista" respecto a las reformas de 1994 y 1997, dos leyes que se aprobaron con el apoyo de los nacionalistas catalanes.

En declaraciones en la Cámara Baja, Campuzano explicó que su formación tiene tiempo para leer el decreto ley "con toda la calma del mundo" y que no tiene por qué decidir el sentido de su voto antes del próximo martes, cuando el Pleno del Congreso acogerá el debate de convalidación. "No tenemos ninguna prisa", dijo, agregando que los órganos de gobierno de CiU y el propio grupo parlamentario decidirán tras recabar opiniones de expertos y de los sectores implicados.

Campuzano reiteró que la federación nacionalista ni se ve ni se deja de ver reflejada en el texto gubernamental y que los cambios que se han introducido respecto al primer borrador del Ejecutivo son "responsabilidad" única del Gobierno. Desde su punto de vista, cualquier cambio en esta materia debe servir para avanzar hacia un sistema "eficiente y justo para los trabajadores", especialmente para aquellos que han perdido su empleo.

DE HABERSE APROBADO ANTES, MEJOR ANTE LA CRISIS

El portavoz de CiU lamentó que esta reforma no cuente con el consenso de los agentes sociales y que no se hubiera aprobado en la anterior legislatura o a principios de la presente porque, a su juicio, hubiera colocado a España en mejores condiciones para superar la actual crisis económica

A su juicio, habrá que esperar a ver la reacción del mercado laboral para saber si la nueva legislación favorecerá la creación de empleo, pero, en cualquier caso, destacó que los cambios en el Estatuto de los Trabajadores deben ir acompañados de modificaciones de otros aspectos del mercado de trabajo.

Así, subrayó que aún está pendiente la creación de un buen sistema de formación para el empleo, el mejor funcionamiento de las políticas pasivas y la reforma de la negociación colectiva, que los agentes sociales tienen tiempo de pactar hasta el próximo mes de agosto.

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