Caldera prevé que 400.000 temporales pasen a fijos este año gracias a la reforma laboral

 

Caldera prevé que 400.000 temporales pasen a fijos este año gracias a la reforma laboral

Actualizado 11/05/2006 14:27:00 CET

Sitúa el coste de la reforma en unos 4.000 millones al año y dice que el superávit de la Seguridad Social superará el 1% del PIB en 2006

MADRID, 11 May. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, aseguró hoy que "al menos" 400.000 trabajadores temporales pasarán a ser indefinidos este mismo año gracias al plan de choque para la transformación de empleo eventual en fijo contenido en la reforma del mercado de trabajo que firmaron el pasado martes el Gobierno y los agentes sociales, y que entrará en vigor el próximo 1 de julio.

Caldera, que participó en los 'Desayunos Informativos de Europa Press', precisó que este dato sólo será el resultado de una parte de la reforma, e indicó que ésta dará nuevos frutos con otras medidas incluidas en la misma, como el límite que impone la norma al encadenamiento de contratos temporales en un mismo puesto de trabajo. "La resultante final será muy superior a esos 400.000", insistió el ministro.

El plan de choque de la reforma laboral permitirá que los contratos temporales suscritos con anterioridad al 1 de junio de 2006 que se transformen en indefinidos tengan bonificación de cuotas a la Seguridad Social, siempre y cuando la conversión se efectúe antes del 1 de enero de 2007. Estas ayudas durarán tres años y su cuantía será de 800 euros al año. También será de aplicación a la conversión de contratos formativos, de relevo y de sustitución por jubilación.

Caldera, que calificó la reforma de "ambiciosa y equilibrada", avanzó que el coste de la misma rondará los 4.000 millones de euros anuales, aunque matizó que su financiación se apoyará casi "en exclusiva" en las cotizaciones que pagan los empresarios y los trabajadores a la Seguridad Social.

En concreto, explicó que a los 2.700 millones de euros que actualmente se destinan a estimular la contratación fija, este año habrá que añadir otros 870 millones de euros. A partir de 2007, la reforma supondrá unos 1.294 millones de euros, que se sumarán al montante dedicado al programa de estímulos. En total, unos 4.000 millones de euros por año.

En cualquier caso, el ministro subrayó que la reforma, más que un coste, es una "inversión", pues el gasto adicional que ésta conlleva se recuperará creando empleo y de calidad. Además, resaltó, dicho gasto no impedirá a la Seguridad Social terminar este año con un superávit ligeramente superior al 1% del PIB.

Durante su intervención, el titular de Trabajo repasó las medidas 'estrella' de la reforma laboral, entre ellas la rebaja de las cotizaciones empresariales al desempleo y al Fogasa. Ambas medidas reducirán los costes laborales de las empresas entre un 3% y un 4%, según Caldera. No obstante, el ministro precisó que "el corazón de la reforma" es la disminución de los costes de los contratos fijos para que sean mucho más atractivos a ojos de los empresarios.

EL DESPIDO HA BAJADO EN ESPAÑA.

Frente a las voces que echan en falta dentro de esta reforma un abaratamiento del despido, Caldera fue muy claro: el coste del despido tiene importancia, pero no es la panacea. Además, explicó que el coste del despido ha descendido mucho en los últimos diez años, hasta el punto de que España se encuentra ya por debajo de la media de los países que conforman la OCDE.

De hecho, apuntó que desde 1997 los costes del despido se han reducido en un 27% para un año de contratación y en un 60% para las relaciones laborales de larga duración. Pese a que el despido se ha abaratado mucho en estos diez años, Caldera recordó que la competitividad y la productividad no han crecido tanto. "El despido no es la piedra filosofal, o al menos no la única. Hay que desmitificar este asunto", señaló.

Para Caldera, la reforma acordada con patronal y sindicatos no es insuficiente, como se clama desde algunos sectores y partidos políticos, sino que se trata de una buena reforma, "la que se necesita en este momento y la mejor de las posibles", precisó.

QUE 'NO SE TOQUE' LA REFORMA EN EL PARLAMENTO.

Por este motivo, y porque se basa en el acuerdo social, el ministro pedirá a los Grupos Parlamentarios que, cuando el decreto-ley de la reforma llegue al Parlamento, respeten "íntegramente" su contenido y no demanden su tramitación como proyecto de ley.

"Voy a apelar a la racionalidad para que los partidos políticos respeten el acuerdo, porque si éste se altera, ¿de qué habrá servido el proceso de negociación con los agentes sociales?", añadió el ministro.

Caldera, que dijo que acatará lo que decida finalmente la Cámara Baja, afirmó que si los grupos políticos quieren añadir algo a la reforma siempre pueden hacerlo a través de otros vehículos legislativos, como la proposición de ley.

El titular de Trabajo explicó además que la reforma laboral se aprobará en el Consejo de Ministros en junio. Hasta entonces, se avanzará en su redacción legal, que modificará al menos el Estatuto de los Trabajadores y la Ley de Procedimiento Laboral.

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