Corbacho prevé que el gasto en desempleo se desvíe este año en 2.500 millones por el repunte del paro

Actualizado 20/05/2008 16:45:54 CET

Asegura que el plan de recolocación de desempleados empezará a aplicarse en julio una vez se informe a las comunidades autónomas

MADRID, 20 May. (EUROPA PRESS) -

El repunte que está experimentado el paro a causa de la desaceleración económica elevará en 2.500 millones de euros el gasto en protección por desempleo previsto inicialmente para este año (15.506 millones de euros), según confirmó hoy el ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho.

Corbacho, en rueda de prensa tras reunirse con el presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), Pedro Castro, aseguró que "no habrá ningún problema" para afrontar la desviación al alza del gasto en desempleo gracias al superávit de las cuentas públicas y del Instituto Nacional de Empleo (Inem).

En cualquier caso, subrayó que, en un horizonte como el actual, en el que se prevé que el paro siga subiendo hasta mediados de 2009, siempre será "la primera prioridad" garantizar a los parados su derecho a percibir las prestaciones económicas que les correspondan.

Para atajar la subida del paro y lograr que los trabajadores desempleados de la construcción encuentren cabida en otros sectores, el Gobierno aprobó el llamado plan de recolocación de parados que, según Corbacho, está "muy elaborado" y que empezará a aplicarse el próximo mes de julio.

En concreto, el titular de Trabajo e Inmigración explicó que el Ministerio llevará a la Conferencia Sectorial de Asuntos Laborales del próximo 26 de junio una propuesta para acordar con las comunidades autónomas el desarrollo ejecutivo "inmediato" de este plan.

Una vez informada la Conferencia, las medidas contenidas en el mismo, entre ellas la de contratar a 1.500 orientadores para los servicios públicos de empleo, empezarán a aplicarse "en los primeros días de julio".

LA FEMP, EN LA CONFERENCIA DE ASUNTOS LABORALES.

Corbacho reiteró que ninguna política de empleo puede tener éxito si antes no se pacta con quienes van a ejecutarla, es decir, las comunidades autónomas y los ayuntamientos. Por eso, quiere darle a la Conferencia Sectorial de Asuntos Laborales, donde están representados los gobiernos autonómicos, un protagonismo mayor al que ha tenido históricamente.

De momento, propondrá que este foro gane un nuevo apellido, cambiando su denominación actual por la de Confererencia Sectorial de Empleo y Asuntos Laborales. Asimismo, tiene la intención de que la FEMP, con quien piensa pactar un protocolo o una guía de actuación, pase a formar parte de esta Conferencia.

"Al Ministerio le corresponde anticipar por dónde tienen que ir las políticas de empleo, pero éstas no se pueden hacer sin concertación entre las tres administraciones, la central, la autonómica y la local", insistió. Las palabras de Corbacho fueron muy bien recibidas por el presidente de la FEMP, que calificó su entrevista con el ministro de "tremendamente positiva" para el marco local.

Corbacho explicó que el mapa regional del desempleo no es homogéneo, aunque el parón de la construcción esté afectando a toda España. Algunas comunidades, como Cataluña, Madrid o La Rioja, tienen una tasa de paro inferior a la media (9,6%, según la última EPA), mientras que otras, entre las que se encuentran Andalucía, Extremadura o las dos Castillas, presentan índices superiores. En algunas regiones el paro femenino está muy por encima de la media nacional y el masculino, por debajo.

Preguntado por la posibilidad de que la desaceleración económica dé lugar a una mayor movilidad laboral interautonómica, Corbacho no prevé que se produzcan grandes variaciones, al menos entre trabajadores nacionales. "Un extremeño no se irá a Cataluña, porque puede cobrar el paro y tener puntas de trabajo que eviten su marcha. Otra cosa sería la de un portugués trabajando en Extremadura, que podría incluso retornar a su país", precisó.

Corbacho reiteró que el empleo perdido en la construcción "no se va a recuperar" y consideró un "error" pretender recurrir otra vez al 'boom' inmobiliario para lograrlo. En este sentido, recordó que, a diferencia de la residencial, el mercado de vivienda de protección oficial tiene demanda suficiente para absorber unas 150.000 viviendas. "Dentro de un año, España podría estar en condiciones de hacer 400.000 viviendas, un 25% de protección oficial, y eso sería mucho mejor que ese 'boom' alocado de los últimos años", concluyó.

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