El Instituto de Empresa Familiar reclama al Gobierno que abarate el empleo y no el despido

Actualizado 10/06/2009 17:18:19 CET

Barceló reivindica la recuperación de los valores de la empresa familiar e insta a los empresarios a un ejercicio de responsabilidad para afrontar la crisis

MADRID, 10 Jun. (EUROPA PRESS) -

El presidente del Instituto de Empresa Familiar (IEF), Simón Pedro Barceló, defendió hoy una reforma laboral que pase por "el abaratamiento del empleo y no del despido" y que incluya reducción de las cuotas a la Seguridad Social para las empresas, además de un nuevo calendario de festivos, y un nuevo marco fiscal que permita reducir los costes a los empresarios para salir de la crisis.

Durante su intervención en un desayuno informativo organizado por Fórum Europa, Barceló reiteró la necesidad de reducir en dos puntos porcentuales las cotizaciones a la Seguridad Social con el objetivo de abaratar el empleo, lo que supondría un coste estimado de 5.000 millones de euros para las arcas del Estado, que calificó de "asumible".

Asimismo, planteó la posibilidad de que se establezca un nuevo calendario laboral que traslade los festivos a los lunes o viernes, y una mejor gestión del sistema público de búsqueda de empleo.

Barceló demandó también la extensión de la rebaja del impuesto de sociedades a todas las empresas, no sólo a las pymes y a las autónomos, que el Gobierno mantiene defendiendo que se encuentran en posición de desventaja, la exención fiscal de los beneficios para generar empleo y que se impulse la internacionalización.

"Las empresas familiares no quieren despedir a nadie, no queremos acudir a instrumentos como los ERE, ningún empresario quiere despedir a un trabajador", aseguró.

Además, se refirió a otras medidas menos urgentes, vinculadas a la mejora de la capacidad innovadora y de educación y formación de las empresas, así como a la de las infraestructuras.

Por otro lado, el presidente del IEF instó hoy al PP y al Gobierno a que hagan un "ejercicio de responsabilidad" y sumen esfuerzos para integrarse en un pacto social, que acabe con el "drama y la sangría" del paro, ya que sólo con el consenso de los dos grandes partidos "se lograrán avances", lo que requiere que la oposición "participe activamente".

Barceló confió en que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, intentará llegar a un acuerdo con los sindicatos, aunque opinó que si esto no fuera posible, debería asumir su papel de liderazgo para "tomar decisiones" y aplicar "medidas urgentes".

En cuanto a las medidas puestas en marcha por el Gobierno, Barceló calificó de "correctas y oportunas" las ya aplicadas, en tanto que pretenden impulsar el empleo con inversión pública, facilitar la financiación a las pymes y, sobre todo, dotar de liquidez al sistema para que los ayuntamientos puedan resolver sus deudas pendientes y que afectan mayoritariamente a las pequeñas y medianas empresas.

No obstante, Barceló consideró "insuficientes" las líneas del Instituto de Crédito Oficial (ICO) porque pese a ser "necesarias, lamentablemente no son suficientes" y no están funcionando de manera ágil.

Barceló destacó que actualmente dos tercios de las empresas familiares esperan reducir sus ventas en 2009, mientras que el otro tercio mantendrá su facturación gracias a su presencia en el exterior y al crecimiento por la vía de la concentración.

HACIA UN NUEVO MODELO RESPONSABLE.

En su discurso también hubo autocrítica, así hizo un llamamiento a los empresarios para que hagan un ejercicio de responsabilidad, que permita evolucionar hacia un modelo económico en el que "lo industrial y no lo financiero sean la base de las ventajas competitivas" y huir de "la especulación, del apalancamiento o la ingeniería financiera", así como de la falta de transparencia.

Para el presidente del IEF, "el futuro está en la empresa familiar", ya que ésta cuenta con importantes ventajas para la consecución de un nuevo modelo productivo. Barceló reivindicó así como "imprescindible" para salir de la crisis que se recuperen los valores de la empresa familiar, que no son otros que los que figuran en los códigos corporativos de buen gobierno de éxito, y entre los que citó el esfuerzo, el amor al trabajo bien hecho y la austeridad.

"Esto no es una tarea fácil para las empresa familiares, pero no podemos escaquearnos ni escondernos. Somos responsables ante los trabajadores y ante nuestros clientes, y por ello tenemos que dar la cara por ética y por razones empresariales, porque la responsabilidad es rentable", concluyó.

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