El Banco de España avanza que el PIB creció un 1% en el segundo trimestre

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Actualizado 26/06/2015 9:56:35 CET

Cree que se prolongará el proceso de "intensa creación de empleo" y de moderación salarial que se ve desde el inicio de la recuperación

MADRID, 25 (EUROPA PRESS)

El Banco de España estima que el PIB creció un 1% en el segundo trimestre del año, lo que supone cierta aceleración respecto al 0,9% registrado entre enero y marzo, aunque el supervisor avisa de que se podría observar una pauta de "cierta contención" en la segunda parte de 2015.

En el boletín económico del mes de junio, el Banco de España explica que el crecimiento intertrimestral del 1% del segundo trimestre situaría la tasa interanual en el 3,1%, lo que supone un "elevado ritmo de crecimiento" que viene acompañado de "una rápida creación de empleo" en un entorno de corrección de desequilibrios y mejora de condiciones de financiación.

Gracias a este comportamiento de la actividad en la primera mitad del año, "más positivo de lo anticipado en marzo", el Banco de España ha elevado tres décimas su previsión para todo el año, hasta el 3,1%. Para 2016 espera una continuación de la fase de dinamismo, aunque dentro de una pauta de "cierta contención" que podría empezar a percibirse en la segunda mitad de este año.

De este modo, se estima para 2016 un crecimiento medio anual del 2,7%, tasa igual a la que se proyectó en marzo. Los riesgos de desviación respecto a este escenario central presentan un balance "equilibrado", si bien la reciente volatilidad en los mercados financieros aumenta la incertidumbre. En el ámbito interno, el Banco de España admite que la incertidumbre acerca de la agenda de reformas a medio plazo podría generar un descenso en la confianza de los agentes.

Según el supervisor, el incremento del 3,1% en el conjunto del año será consecuencia de una "evolución muy dinámica" de la actividad en el primer semestre y de una "gradual desaceleración" posterior, que se prolongaría el próximo año. La moderación del crecimiento se explicaría por la amortiguación de impulsos como la reducción del precio del petróleo y de la depreciación del euro.

En cualquier caso, el avance del PIB en todo el horizonte de proyección vendrá determinado, fundamentalmente, por el vigor de la demanda interna, en un contexto de mantenimiento del tono positivo del empleo, de mejora de las condiciones para la financiación de familias y empresas y de fortalecimiento de las exportaciones.

Las nuevas previsiones del Banco de España contemplan "la prolongación" del proceso de "intensa creación de empleo" y de moderación salarial que se viene observando desde el inicio de la recuperación. El avance del empleo (2,9% este año y 2,6% en 2016) supondrá reducciones "adicionales" de la tasa de paro que, no obstante, se verán atemperadas por el aumento de la población activa.

En materia de precios, el banco emisor espera que el IPC alcance valores positivos en el tramo final de 2015 para experimentar después una "moderada aceleración", aunque no alcanzará niveles próximos al 2% hasta después de 2016. En términos del deflactor del PIB, el Banco de España estima que los precios podrían crecer, en término medio, un 0,3% en 2015 y un 0,6% en 2016.

EVOLUCIÓN DEL PIB EN EL SEGUNDO TRIMESTRE

En el segundo trimestre del año, el crecimiento de la actividad se habría apoyando de nuevo en la "fortaleza" de la demanda interna, con un "mayor vigor" del consumo de los hogares y la inversión en equipo y en vivienda.

Además, entre abril y junio se habría mantenido un "elevado" ritmo de creación de empleo, similar al de la expansión del PIB, de modo que la productividad aparente del trabajo se habría mantenido estable. De hecho, el Banco de España constata "cierta aceleración" en las afiliaciones en el segundo trimestre y un mantenimiento del descenso del paro.

Dentro de los componentes del crecimiento, el gasto en consumo de los hogares habría mantenido en el segundo trimestre el tono expansivo del inicio de 2014, con una tasa de crecimiento intertrimestral que podría cifrarse en el 0,9%, dos décimas más que en el primer trimestre.

El consumo de los hogares se habría apoyado en el afianzamiento de la senda de "suave recuperación" de la inversión residencial, la "favorable evolución" del mercado de trabajo y la "progresiva mejora" de las condiciones financieras, que favoreció una mayor actividad crediticia. Además, los datos disponibles apuntan a una nueva mejoría de la situación patrimonial de los hogares.

TODO DINÁMICO EN LA ACTIVIDAD EMPRESARIAL

Por su parte, la actividad empresarial habría mantenido también un tono "dinámico", con un avance sostenido de las principales ramas, en línea con la evolución positiva tanto de la demanda final como de las condiciones financieras.

En concreto, la información referida a la industria muestra una intensificación del dinamismo respecto al primer trimestre, mientras que los servicios de mercado mantuvieron un tono expansivo en abril y mayo, aunque en junio algunos indicadores mostraron una "ligera moderación". El valor añadido de las empresas de la construcción y la inversión en bienes de equipo se habrían intensificado y las condiciones de financiación de las empresas también mejoraron respecto al primer trimestre.

Sobre el sector exterior, el Banco de España asegura que la demanda exterior neta habría realizado una contribución neutra al crecimiento intertrimestral del PIB durante el segundo trimestre, con un repunte "significativo" de las exportaciones y una aceleración de las importaciones.

Finalmente, el Banco de España constata la moderación en el ritmo de descenso de la inflación, que se situó en el -0,2% en mayo, gracias a la trayectoria del componente energético, cuyos precios se redujeron un 6,4% al final del segundo trimestre.