(Ampl.) Almunia dice que Bruselas debe conocer todos los datos antes de permitir a España negociar el déficit

Comisiario Europeo De Asuntos Exteriores, Joaquín Almunia
EUROPA PRESS
Actualizado 29/02/2012 12:36:44 CET

Afirma que Grecia es el único país con problemas de déficit y pide a Alemania que reanime su demanda interna

MADRID, 29 Feb. (EUROPA PRESS) -

El vicepresidente de la Comisión Europea y Comisario Europeo de Competencia, Joaquín Almunia, ha señalado que Bruselas deberá conocer las causas de las desviación del déficit en 2011 y los Presupuestos del Gobierno para 2012, antes de decidir si permite o no a España negociar los objetivos de déficit.

Durante un desayuno del Fórum Europa, Almunia ha remarcado que es consciente del debate existente sobre la necesidad de revisar el objetivo de déficit para 2012, ante las previsiones de que la economía española sufrirá un decrecimiento del 1% este año.

Asimismo, ha añadido que será necesario analizar la información relativa al presupuesto de las comunidades autónomas, y que tras conocer en abril las cifras certificadas por Eurostat del cierre del año, en mayo Bruselas presentará las recomendaciones para cada uno de los estados miembros.

"Hasta que no haya un volumen de información, la Comisión no puede hacer nada", ha insistido, advirtiendo de que el debate debe generarse con la mayor cantidad de datos posibles "encima de la mesa".

En cuanto a las decisiones tomadas por el Gobierno socialista, ha subrayado que desde el inicio de la crisis hasta 2009, él ya reconoció que se estaban haciendo las cosas de forma "muy lenta", y que los desequilibrios que tenía y tiene la economía española requerían acciones profundas.

No obstante, a partir de 2010 ha subrayado que las cosas cambiaron porque la economía fue a peor, pero ha añadido que España fue haciendo cosas y tomando decisiones, aunque bajo la presión de los acontecimientos.

"Desde mayo de 2010 hasta las elecciones de noviembre yo creo que el Gobierno ganó credibilidad, y creo que era apreciado por la valentía de tomar determinadas medidas. No todas, como es obvio", ha señalado, para después añadir que el Gobierno actual también está haciendo muchas cosas, aunque queda mucho por hacer.

PARADOS Y SERVICIOS SOCIALES.

Preguntado sobre la posibilidad de que los parados que estén cobrando prestación puedan tener que desempeñar servicios sociales, Almunia ha apuntado que en todos los países los parados que están cobrando prestaciones tienen que responder a ofertas de trabajo, y que en algunos de ellos existe la posibilidad de obligarles a desempeñar labores sociales.

"Son políticas que se aceptan mejor en el norte de Europa que en el sur, debe ser algo cultural", ha destacado, al considerar que en algunos países la necesidad de tener una actividad es "más clara".

NO BASTA CON LA DEMANDA EXTERNA.

Respecto a las pautas a seguir para que Europa crezca, Almunia ha remarcado que el crecimiento no sólo depende de desendeudarse o de realizar reformas estructurales, y que no basta con la demanda externa para mejorar.

Así, ha solicitado a los países que tienen margen para contribuir con la demanda agregada, como Alemania, que colaboren con el resto. "La competitividad exterior no es contradictoria con subir la demanda interna de inversión y consumo, y existen algunas ideas al respecto", ha destacado.

EL ÚNICO PAÍS CON PROBLEMAS DE DÉFICIT ES GRECIA.

En cuanto a las dificultades de los países europeos con sus deudas soberanas, Almunia ha insistido en que el único de ellos con verdaderos problemas de déficit ha sido Grecia, ya que el Gobierno heleno en 2009 decidió dejar de recaudar "conscientemente", con el fin de ganar las elecciones.

"En 2009 empezaron el año con voluntad de tener un déficit del 1,8%, y en octubre iban por el 13%, y eso no es estadística, es un desastre de gestión monumental", ha aseverado.

Por último, ha remarcado que ha sido la crisis la que ha hecho necesaria una mayor vigilancia de la deuda pública de los países, haciendo alusión a que algunos estados miembros como España combinan el problema de la deuda soberana con la "tremenda" deuda del sector privado.