China replica a EEUU al introducir una claúsula 'compre chino' y reabre la polémica proteccionista

Actualizado 17/06/2009 14:52:31 CET

PEKÍN, 17 Jun. (EUROPA PRESS) -

La decisión de las autoridades chinas de introducir una cláusula 'Buy China', para dar preferencia al consumo de productos fabricados en el país frente a los importados en su paquete de estímulo de más de 400.000 millones de euros, añade un nuevo elemento de tensión al pulso entre el gigante asiático y sus socios comerciales, especialmente EEUU, y refuerza las preocupaciones respecto a la extensión del proteccionismo en respuesta a la crisis económica.

En un decreto emitido conjuntamente por nueve agencias y departamentos ministeriales, Pekín recomienda que sólo se utilicen productos y servicios chinos, a no ser que no exista esa opción o los términos comerciales y legales no sean razonables, en los proyectos respaldados con los fondos públicos procedentes del plan de estímulo.

"Las inversiones del Gobierno en proyectos deberían dirigirse a productos domésticos a no ser que dichos productos o servicos no puedan ser obtenidos en China con condiciones comerciales razonables", apunta el decreto, que advierte de que aquellos proyectos que realmente necesiten adquirir productos importados deberán recibir una autorización del Gobierno antes de iniciar el proceso de compra.

La decisión de Pekín se produce menos de seis meses después de que China mostrara su desacuerdo con la cláusula 'Buy American' que la Administración Obama pretendía introducir en su plan de estímulo económico para promover la producción y el empleo en determinados sectores de la economía de EEUU.

Asimismo, la medida parece contradecir las garantías ofrecidas el pasado mes de febrero por el viceministro de comercio chino, Jiang Zengwei, quien aseguró que China trataría igualmente a los productos nacionales como extranjeros, según señala el diario británico 'The Daily Telegraph'.

Por otro lado, el periódico 'Financial Times' apunta que el Gobierno chino ha lanzado una investigación para aclarar las reclamaciones presentadas por algunos productores del país, que acusan a las autoridades locales de favorecer a los proveedores extranjeros en proyectos relacionados con inversiones del plan de estímulo económico.

"El mundo entero está deseando ver como China realiza pedidos por todas partes y salva sus economías", apunta a 'FT' el economista jefe de Credit Suisse en China, Dong Tao, quien señala que la decisión de Pekín refleja una "elevada ansiedad" respecto al desempleo en el país y su posible consecuencias sociales.

Por su parte, el director ejecutivo de la Cámara de Comercio británica en Shanghai, Ian Crawford, se mostró "muy sorprendido" por la naturaleza "explícita" de esta directiva y afirmó al 'Telegraph' que China cuenta ya con extensas provisiones en este sentido a nivel local.

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