(Ampl.) Francia movilizará 360.000 millones de euros para apoyar su sector bancario

Actualizado 13/10/2008 19:15:02 CET

"Europa unida ha hecho más que Estados Unidos", proclama un orgulloso Sarkozy al detallar el plan francés ante la crisis

PARIS, 13 Oct. (EUROPA PRESS) -

El plan francés para apoyar al sector financiero en aplicación del acuerdo del Eurogrupo alcanzado ayer en París movilizará 320.000 millones de euros en garantías estatales para favorecer los préstamos interbancarios y otros 40.000 millones para eventuales recapitalizaciones de bancos con problemas, según anunció el presidente Nicolas Sarkozy en rueda de prensa al término del Consejo de Ministros extraordinario celebrado hoy.

Para ello, Francia creará dos estructuras jurídicas, una de ellas para refinanciar a los bancos y la segunda, adelantada ya la semana pasada por el primer ministro François Fillon, para dotar con fondos propios a las entidades con problemas.

Además, las garantías tendrán "contrapartidas" para las entidades que deberán pagarlas a precio de mercado y firmar una convención que fije no sólo las obligaciones de los establecimientos beneficiarios sino que tenga en cuenta cuestiones "éticas", como las remuneraciones de los directivos.

"Se trata de restablecer la confianza y no de ir en auxilio de las entidades que por su mala gestión han asumido riesgo inconsiderables", advirtió Sarkozy, muy insistente en la idea de que no se puede permitir la "deriva escandalosa" constatada estos últimos años.

La prioridad será la financiación de particulares, empresas y Ayuntamientos de forma que la garantía sirva para reactivar el crédito y no para alimentar la tesorería. Asimismo, no será accesible más que a las entidades que tengan fondos propios suficientes y con una finalidad preferente para préstamos al consumo, hipotecarios, inmobiliarios y a empresas. El total de préstamos garantizados tendrá un tope de 320.000 millones de euros.

La segunda de las medidas, destinada a superar la crisis de confianza por la falta de fondos, es la creación de una segunda sociedad pública de la que el Estado será el único accionista con el objetivo proporcionar fondos propios a los bancos solventes que los necesiten para desarrollar su actividad. El techo de esta garantía se ha fijado en 40.000 millones de euros.

Sarkozy insistió en que el Estado francés no dejará quebrar ningún banco y que, "en caso de urgencia", podrá aportar directamente su garantía a la refinanciación de los bancos con problemas. En ese caso, como ocurrió con el franco-belga Dexia, el Estado asumirá el control y cambiará la dirección del mismo.

El Gobierno presentará una proposición de ley a partir de mañana mismo en el Parlamento y es intención de Sarkozy que antes de finalizar la semana se disponga de los instrumentos legislativos para aplicar las decisiones adoptadas.

Asimismo, avanzó que el Consejo Europeo que se celebrará este miércoles y jueves en Bruselas adoptará "nuevas medidas" entre ellas la modificación de las reglas contables que se aplican a los bancos y que, a su juicio, han contribuido a "agravar la crisis".

Como viene siendo habitual, Sarkozy volvió a recordar que una vez que se recupere la calma y la confianza, Francia no dejará que esta situación de crisis se quede sin consecuencias y que los que han cometido faltas serán "sancionados".

REUNION DEL G-8 AMPLIADO

Así, una vez que las acciones europeas se culminen, el presidente galo iniciará otra cruzada que es la de convencer a los socios norteamericanos de la necesidad de organizar una cumbre del G-8 con los países emergentes para "refundar el capitalismo".

"Queremos un capitalismo de empresarios para poner las bases de otro sistema financiero", dijo, apelando a una reunión "en algunas semanas" e insistiendo en que las huellas de la crisis serán "profundas" pero que se sacarán las consecuencias oportunas.

"Europa unida ha hecho más que Estados Unidos", proclamó un orgulloso Sarkozy tras poner de relieve el esfuerzo de Francia, Alemania y el Reino Unido cuyos planes, sumados al español, totalizan 1,5 billones de euros, tres veces el llamado plan Paulson.

Finalmente, a Sarkozy se le preguntó si, a la vista de la buena reacción de los mercados tras la cumbre del Eurogrupo compartía la visión expresada por el director gerente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Khan, que consideró que el pico de la crisis ha quedado detrás. El mandatario galo respondió que en la crisis no hay que ser "ni demasiado pesimista ni demasiado optimista" y que lo que hace falta es "concentrarse y tener sangre fría".

SOCIETE GENERALE.

Por otra parte, al ser preguntado si el Estado francés se dispone a acudir en auxilio de Société Générale, tal y como apuntaban los rumores que la propia entidad se ha encargado de desmentir, Sarkzozy respondió que el Estado podrá los fondos propios "a disposición de todos los bancos que hagan la petición" y que Société Générale no es "más ni menos".

Corresponde pues a los bancos, con quienes volverá a reunirse mañana en el Elíseo, decidir si piden o no fondos propios, agregó el presidente francés.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies