Las cláusulas de revisión salarial hacen más persistentes las subidas de precios, según Banco de España

Actualizado 02/01/2008 13:14:24 CET

MADRID, 2 Ene. (EUROPA PRESS) -

La generalización de las claúsulas de salvaguarda en los convenios colectivos, que se aplican para para ajustar los salarios las subidas del IPC por encima del 2%, produce efectos inflacionistas de segunda vuelta, según el 'Boletín Económico' del Banco de España correspondiente al mes de diciembre.

La institución gobernada por Miguel Ángel Fernández Ordóñez señala que esta actualización de la remuneraciones supone trasladar "perturbaciones de naturaleza transitoria", como el último incremento de los precios del petróleo, al conjunto de la economía, lo que dificulta su ajuste a este tipo de 'shocks' y hace que los incrementos de precios sean "más persistentes".

En los últimos años, patronal y sindicatos han venido pactando estas claúsulas, prácticamente inexistentes en otros países, en el marco del Acuerdo Interconfederal para la Negociación Colectiva (ANC). Así, también se encuentran en el acuerdo que recientemente firmaron de cara a los procesos de negociación colectiva que tendrán lugar a lo largo de 2008.

Con todo, el Banco de España apunta que, "hasta el momento", la incidencia de las perturbaciones del precio del petróleo sobre las expectativas de inflación a nivel internacional, que podrían desembocar en el temido efecto de segunda vuelta, ha sido "escasa" gracias al buen papel de los bancos centrales.

"La independencia de los bancos centrales y el establecimiento de políticas monetarias orientadas a la estabilidad de precios han contribuido a anclar las expectativas del inflación de los agentes en niveles reducidos", señala al respecto.

En este sentido, el Banco de España asegura que las expectativas de los agentes pueden mantenerse estables si los bancos centrales gozan de "suficiente credibilidad".

"MAYOR GRADO DE VIGILANCIA" PARA ESPAÑA.

El Banco de España se muestra confiado ante el impacto del repunte del crudo sobre las tasas de inflación a nivel internacional ya que, dice, no se está produciendo en coincidencia con perturbaciones de otra naturaleza.

Además, indica, "la apreciación del euro frente al dólar ha producido un menor impacto del encarecimiento del petróleo para las economía europeas", si bien reconoce que "parte del aumento del precio del petróleo podría estar influido por la propia debilidad del dólar".

Sin embargo, la institución gobernada por Miguel Ángel Fernández Ordóñez no baja la guardia en el caso de España, ya que, dice, sus "rasgos particulares" exigen un "mayor grado de vigilancia sobre el impacto del encarecimiento del crudo sobre la tasa de variación del IPC".

En este punto, afirma que un aumento del 10% del precio del petróleo termina suponiendo para España un incremento de dos décimas en el índice general del IPC.

Así, precisa, entre estos rasgos, que el consumo de produtos petrolíferos en España representa un porcentaje más elevado del gasto total de los hogares que en otros países de nuestro entorno.

Por otro lado, continúa, el menor peso en España de los impuestos indirectos en los precios de venta al público de los combustibles respecto a otras economía motiva el impacto de las variaciones del precio del crudo sobre la inflación.

Asimismo, concluye, la mayor dependencia del petróleo de la economía española supone que los efectos sobre el IPC sean "más pronunciados". Con todo, en este último punto, el Banco de España asegura que la creciete preocupación por los efectos del cambio climático está suponiendo un impulso "todavía muy limitado" de fuentes energéticas alternativas, que contribuirá, "presumiblemente", a reducir la dependencia del petróleo y, por tanto, su impacto sobre la inflación.

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