La morosidad bancaria alcanzará el 8% a finales de año, hasta unos 143.400 millones, según Angeco

Actualizado 14/11/2011 14:37:59 CET

La asociación pide una regulación para el sector de las empresas de cobro que lo equipare al resto de Europa

MADRID, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

La morosidad del sistema bancario alcanzará el 8% a finales de año, lo que supone unos 143.400 millones de euros, según ha señalado la Asociación Nacional de Entidades de Gestión de Cobro (Angeco) a partir de los últimos datos publicados por el Banco de España, que situaban este porcentaje en el 7,14% en el mes de agosto, 128.000 millones de euros.

La asociación prevé cerrar 2011 con 20 millones de expedientes de recuperación gestionados, lo que supondría unos 55.000 millones de euros de deuda. Según ha explicado el gerente de Angeco, José María de Gregorio Folache, de esa cantidad, el 95% procede de entidades financieras.

La patronal de las empresas de gestión de cobro de deuda espera finalizar el año con una facturación de unos 300 millones de euros, un 8,81% menos que en 2010, cuando registró una cifra de negocio de 329 millones de euros. De Gregorio Folache ha señalado que esta disminución se debe al descenso del número de expedientes que Angeco está manejando este año, "que han supuesto una bajada del importe gestionado debido a un mayor envejecimiento de la deuda morosa, a una mayor importancia de la deuda fallida y, sobre todo, al descenso del crédito concedido y la falta de liquidez en los mercados".

Además, la organización también ha adelantado que este año se ha producido una bajada de los índices de recuperación de deuda, aunque no ha querido dar las cifras exactas hasta que no se publiquen oficialmente los resultados anuales en el primer trimestre de 2012, "ya que son datos muy sensibles para las empresas".

No obstante, el gerente de Angeco ha asegurado que estos índices "no están siendo todo lo buenos que deberían ser" y que serán más bajos que en otros ejercicios por la incidencia que la morosidad está teniendo en los negocios de las empresas, por el incremento del número de familias españolas en quiebra y por el aumento del paro.

De Gregorio Folache ha aclarado que, de los 55.000 millones de euros que está gestionando el sector este año, la mayor parte son deudas procedentes del consumo y no hipotecarias, "pues en esos casos son los propios bancos los que se encargan de gestionar estas deudas porque son más fáciles de recuperar, ya que lo último que quiere perder una persona es la casa donde vive, y por ello se esfuerza más en pagar".

Por su parte, el importe medio de cada expediente de deuda estará en torno a los 3.000 euros, "cifra que no ha variado mucho respecto a la de 2010".

PIDE UNA REGULACIÓN DEL SECTOR QUE LO EQUIPARE AL RESTO DE EUROPA

Angeco ha pedido al nuevo Gobierno que salga de las urnas el próximo 20 de noviembre una regulación para el sector de las empresas de gestión de cobro, "ya que España y Portugal son actualmente los dos únicos países de Europa que carecen de ella", ha resaltado el gerente de la asociación.

La asociación quiere un marco regulatorio que ponga fin a determinadas prácticas que llevan a cabo algunos operadores del mercado "y que contribuyen a crear una mala imagen de las compañías que se dedican al cobro de deudas".

Por otro lado, Angeco cree que con esta medida tendrían más facilidad de acceso a los datos personales de los deudores, pues, según ha explicado el vocal de la junta directiva, Alberto Cebrián Olleros, "el nivel de restricción de acceso a datos personales en España no se da en casi ningún país de la UE y eso también contribuye a que los índices de recuperación de deuda bajen".

Además, la organización ha remarcado que el sector "no se está beneficiando" de la actual situación económica. "Se piensa que la actividad de la gestión de cobro tiene una mayor bonanza en épocas de crisis, y no es así. Ahora es el peor momento para el sector, pues lo que nos beneficia es que la economía vaya bien y que el crédito fluya", ha aseverado De Gregorio Folache.

Por último, Angeco ha señalado que, "hasta que España no entre en una senda de recuperación de empleo, es difícil que atisbar un descenso de la morosidad", aunque ha destacado que los nuevos créditos que se están dando tienen unos niveles de morosidad más bajos porque las condiciones de concesión "se han endurecido" y han mejorado la calidad de los préstamos.

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