El Gobierno decidirá el calendario de aprobación de los PGE la próxima semana

Publicado 25/06/2015 15:52:06CET

MADRID, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno despejará la próxima semana la duda sobre si dejan aprobados los Presupuestos Generales del Estado para 2016 antes de disolver las Cortes y convocar elecciones, según aseguró hoy el ministro de Hacienda Cristóbal Montoro a un grupo de periodistas, tras participar en la votación del Congreso del Congreso de los Diputados.

El ministro explicó que esta duda se despejará con la aprobación del techo de gasto y una vez que se haya producido la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera, convocado para el próximo jueves 2 de julio, y la Comisión Nacional de Administración Local (CENAL), que aunque no está aún fijada la fecha suele reunirse previamente al CPFF.

El Gobierno tiene previsto aprobar el techo de gasto en el Consejo de Ministros del próximo día 3 de julio, con una semana de retraso sobre la fecha inicialmente prevista y sobrepasando también en una semana la obligación de aprobarlo antes del 30 de junio, precisamente por la necesidad de escuchar antes a CC.AA. y ayuntamientos.

Será con la aprobación de este trámite cuando se despejen el resto de las dudas, es decir, si el Ejecutivo deja las cuentas de 2016 hechas y aprobadas por el Consejo de Ministros o si además de eso las tramita antes de disolver las Cámaras legislativas para convocar las elecciones.

Si se opta por esta última posibilidad, es probable que se tenga que habilitar el mes de agosto, aunque algunas fuentes parlamentarias aseguran que aún así irían muy justos de tiempo para realizar la tramitación porque deben pasar primero por la Comisión de Presupuestos y el Pleno y después cumplir el mismo trámite en el Senado. Además, las Cámaras se tendrían que disolver como fecha tope el 5 de octubre si los comicios se convocaran para el 29 de noviembre, que es una de las fechas que se barajan.

Fuentes de Moncloa aseguran que el presidente del Gobierno tiene la intención de que todo discurra dentro de la normalidad en relación a la aprobación de los Presupuestos, y esa normalidad incluye que el Gobierno los apruebe antes del 30 de septiembre para entregarlos al Congreso como marca la Ley.

MINISTROS FAVORABLES A APROBARLOS CUANTO ANTES.

Sin embargo, eso no significa que no se pueda hacer mucho antes y, de hecho, y según las fuentes del Ejecutivo consultadas por Europa Press, hay ministros favorables a que los Presupuestos de 2016 se queden aprobados por las Cortes antes de disolver las Cámaras.

Hoy mismo, el portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando, ha asegurado que su grupo está dispuesto a tramitar el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2016 en los términos que decida el Gobierno, aunque eso implique habilitar el mes agosto y trabajar durante el verano para que la norma quede aprobada antes de convocar elecciones generales y disolver las Cortes.

Aunque en principio se daba por seguro que el Ejecutivo presentaría el proyecto de ley en las fechas habituales de septiembre pese a que no fuera a dar tiempo ni siquiera a celebrar el debate de totalidad, en las últimas horas ha vuelto a cobrar fuerza la posibilidad de que el Gobierno fuerce una tramitación en verano de modo que la legislatura acabe con el Presupuesto del año próximo ya aprobado.

Ante esta posibilidad, Hernando ha recordado que el compromiso del presidente Mariano Rajoy de aprobar un proyecto de ley es "claro" y que "evidentemente, si el Gobierno lo pide, la Cámara Baja estará a disposición para hacer la tramitación oportuna", incluso aunque eso suponga tener que trabajar durante el verano.

Y es que si el Ejecutivo quiere dejar las cuentas aprobadas antes de disolver, debe reservar unas siete semanas para completar su tramitación en las dos Cámaras. Así, haría falta que las comparecencias de los máximos responsables de los ministerios se produjeran a principios de agosto, después el debate de totalidad, seguido por dos semanas para ver las enmiendas parciales en Comisión y Pleno, otras dos de tramitación en el Senado y una última para la aprobación final del Congreso.