El Ecofin no logra acercar posturas sobre la propuesta para ligar los impuestos sobre los coches al CO2

Actualizado 14/11/2007 13:03:11 CET

BRUSELAS, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los ministros de Economía de los Veintisiete no lograron acercar posturas sobre la propuesta de la Comisión para que el impuesto de circulación se base en las emisiones de CO2, de manera que penalice a los coches más contaminantes. Reino Unido e Irlanda reiteraron su postura de que la Unión Europea no tiene competencias para actuar en este campo, según informaron fuentes diplomáticas.

El ministro portugués de Economía y presidente de turno del Ecofin, Fernando Teixeira Dos Santos, dijo que es "importante" que la UE establezca "objetivos comunes" para tener en cuenta las emisiones a la hora de fijar los impuestos sobre los vehículos, pero admitió que "hay ciertos Estados miembros que consideran que la comunidad no tiene competencias para legislar en esta materia". Dos Santos anunció que la presidencia presentará una nueva propuesta para tratar de llegar a un acuerdo en diciembre.

El Ejecutivo comunitario propuso en julio de 2005 eliminar gradualmente el impuesto de matriculación durante un periodo de diez años y sustituirlo por una tasa de circulación vinculada a las emisiones contaminantes.

El objetivo de la iniciativa es doble: por un lado, acabar con la actual fragmentación en los 27, que a juicio de Bruselas obstaculiza el mercado interior; y por otro combatir el cambio climático. La propuesta incluía además la creación de un mecanismo de devolución para evitar la doble imposición.

Sin embargo, la propuesta de suprimir el impuesto de matriculación no saldrá adelante puesto que la mayoría de los Estados miembros, entre ellos España, la han rechazado alegando que ello supondría perder una importante fuente de ingresos fiscales. "Nosotros somos favorables a mantener el impuesto de matriculación", repitió este martes el vicepresidente del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes. En cambio, los Veintisiete sí que están de acuerdo en crear un mecanismo de devolución.

Sobre la obligación de introducir el elemento CO2 en los impuestos nacionales aplicables a los coches, la presidencia portuguesa había presentado una propuesta más flexible que la de Bruselas para forzar a los Estados miembros a basar parte de las tasas sobre los vehículos en las emisiones, pero dejando libertad para hacerlo mediante la base impositiva, los tipos o la cuantía del impuesto. Pero países como Reino Unido e Irlanda volvieron a insistir en que la UE no debe intervenir en esta cuestión.

LUXEMBURGO MANTIENE SU VETO

Por otra parte, Luxemburgo mantuvo su veto a la propuesta de reforma del IVA de los servicios, que haría que el impuesto se aplique en el lugar en el que se encuentra el consumidor y no la empresa que los presta. Luxemburgo bloquea esta iniciativa para evitar perder los ingresos fiscales millonarios de las empresas de telecomunicaciones que, como Skype, AOL o Apple, se han instalado en el Gran Ducado para beneficiarse del bajo tipo de IVA, del 15%.

El primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, repitió este martes que los ingresos que obtiene su país en este concepto suponen el 1% de su PIB, por lo que ningún ministro de Finanzas puede renunciar a ellos "ni ahora ni en diciembre", fecha en la que la presidencia portuguesa pretendía un acuerdo.

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