Greenpeace alerta de que el problema de la tala ilegal es que se produce "en un contexto general de corrupción"

Actualizado 15/02/2006 17:55:40 CET

Muchas empresas financian conflictos internacionales, y sus prácticas corruptas "están muy extendidas y son difíciles de cuantificar"

MADRID, 15 Feb. (EUROPA PRESS) -

La responsable de Protección de los Bosques de Greenpeace Internacional, Filip Verbelen, destacó hoy, durante la celebración esta mañana en Madrid del Seminario Internacional sobre el Mercado Responsable de los Productos Forestales y los Países de África Central, que el principal problema de la tala ilegal "es que se produce en un contexto general de corrupción" y que las principales empresas madereras internacionales "fomentan los conflictos internacionales para aprovecharse de la inestabilidad".

En su opinión, la corrupción en los países africanos "ha aumentado", lo que está provocando el estancamiento del desarrollo en los países de África Central, ya que "en unos países corruptos no puedes esperar que se paguen impuestos y que éstos lleguen a su destino". Por este motivo, en estos países no se está produciendo un aprovechamiento de los recursos porque todo este negocio "se lleva a cabo en un marco de corrupción".

Según datos de la ONG, en África Central "la mayoría de las empresas están involucradas en la tala ilegal, incluso algunas con muy buena reputación internacional", por ello, "guardar silencio respecto a estas actividades ilegales y su comercio posterior sería una irresponsabilidad".

"Hace años esto era un tema tabú", admitió, pero en la actualidad existe una importante colaboración entre algunos Gobiernos y las empresas que permite denunciar estos abusos, dado que "la tala ilegal se produce en todos los sistemas madereros, no sólo en África".

Verbelen apuntó que no existe una solución clara a este problema que "está muy establecido y es difícil de cuantificar", provocando pérdidas de ingresos a los actores involucrados en el comercio de madera certificada. Para poder acabar con este negocio de venta de madera talada sin los permisos y sellos correspondientes, se necesita la ayuda institucional, que en muchas ocasiones "no tienen los medios suficientes para combatir esta situación".

MÉTODOS UTILIZADOS

Según adviertió la representante de Greenpeace, falsificar los documentos necesarios para la tala en los países africanos "es muy sencillo", ya que en la mayoría de los casos "se venden y compran licencias ilegalmente", salvo en Camerún, en donde se ha puesto en marcha un sistema de concursos públicos para adjudicar los permisos de tala.

Además, dijo, "el negocio de la madera talada ilegalmente es muy rentable", dado que existe muy poca capacidad para frenar este tipo de actuaciones, que son difíciles de detectar y cuando son identificados las sanciones se limitan a multar a las empresas madereras". "Pese a ello, para las compañías, estas prácticas sigue mereciendo la pena", añadió.

Verbelen recordó que la Unión Europea "es un gran cliente de la madera ilegal", donde no hay ninguna legislación que prohíba este tipo de comercio, a lo que ayuda la falta de interés en conocer la procedencia de la madera por parte de los países importadores del producto.

CERTIFICACIÓN FORESTAL

Por su parte, el coordinador de la Red de Bosques y Mercado de África Central (CAFTN, por sus siglas en inglés), Elie Hakizumwami, expuso los proyectos que la organización ecologista WWF/Adena está desarrollando en África para luchar contra la tala ilegal, la deforestación de los bosques y para fomentar la certificación forestal entre las empresas madereras que operen en la zona.

La organización colabora con los Gobiernos de los países del centro de África para establecer procedimientos de financiación adecuados para la lucha contra el comercio de madera ilegal y para proteger zonas amenazadas por estas prácticas.

Sin embargo, resaltó, "la certificación de los bosques es muy compleja", ya que hay necesidad de establecer acuerdos con entidades clave, como pueden ser las empresas dedicadas a la exportación de madera, los gobiernos o las comunidades afectadas por la tala ilegal.

Al mismo tiempo, indicó que solucionar este problema "es muy difícil sin apoyo".

Por último, Hakizumwami destacó que en la actualidad "hay muy poca conciencia sobre los sistemas de certificación", puesto que "suponen un coste adicional al tener que traer a los auditores desde fuera de África". Para él, la solución pasaría por la formación de auditores africanos y la creación de un comité de certificación para el centro de África.

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