La Organización Nacional Indígena de Colombia alerta del peligro de desaparición de estos pueblos y sus derechos

 

La Organización Nacional Indígena de Colombia alerta del peligro de desaparición de estos pueblos y sus derechos

Actualizado 11/05/2006 14:41:00 CET

Destacan el interés de apartarles por la fuerza de sus tierras "para entregarlas a los intereses de multinacionales y sus megaproyectos"

MADRID, 11 May. (EUROPA PRESS) -

La Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) llamó hoy la atención de la comunidad nacional e internacional sobre la grave situación de los derechos de los pueblos indígenas y el riesgo que corren estos pueblos de acabar desapareciendo en el país, concretamente los miembros de la etnia Nukak Makú, Guayabero, Sikuani y Tucano.

Según alertan "las continuas violaciones a los derechos de los pueblos indígenas no respetan sus Derechos Humanos como colectividad"; unas violaciones relacionadas en muchas ocasiones con traslados forzosos por la llegada de empresas interesadas en la riqueza de sus territorios ancestrales. "El derecho a la existencia como pueblo es para los indígenas lo que el derecho a la vida significa para los hombres y mujeres individualmente considerados", afirma un comunicado de la organización recogido por la agencia Adital.

La violencia contra el pueblo Nukak "es antigua". El primer contacto que tuvieron con otras comunidades fue en 1988. La malaria y la gripe causaron devastación entre la población. En 1985, eran 1.200 miembros, y 20 años después, la población fue reducida en un 60%, quedando actualmente menos de 500 personas.

De la etnia Nukak Makú, actualmente 255 indígenas están ubicados en cuatro lugares próximos a la población urbana de Guaviare, y corren el riesgo de desaparecer. En diciembre de 2005, el asesinato de miembros de la comunidad 'Nukak' y las presiones a las que se vieron sometidos por el interés comercial de sus tierras forzó a los otros miembros de la etnia a abandonar sus territorios.

La región de la que fueron obligados a salir está dominada por las mafias de la drogas, apunta ONIC, por los cultivadores de coca, por las guerrillas, por los paramilitares y por el Ejército colombiano, que ocuparon sus tierras; así como por el desarrollo de ejecuciones de planes de guerra, como el Plan Colombia y el Plan Patriota.

"En este contexto de guerra, se evidencia una violación continua de los Derechos Humanos, hasta el punto de suponer un genocidio permanente contra los pueblos guayabero, sikuani y tucano, presionados a abandonar sus tierras y sus casas", explica el comunicado.

Ubicados entre los ríos Guaviare e Inírida, de las Sabanas de la Fuga, hasta el límite occidental del departamento de Guainía, con cerca de un millón de hectáreas utilizadas para cazar, pescar y recoger productos silvestres, los Nukak viven en pequeños grupos nómadas, con variaciones entre seis y 30 personas, unidas por relaciones de consanguinidad, afinidad o alianza. La situación de los Nukak está perjudicando, principalmente, a los niños. Muchos son huérfanos, están desprotegidos y pasan hambre.

SUFRIR POR LOS CAMBIOS

En el comunicado, estos pueblos indígenas señalan que los traslados a los que se ven sometidos son consecuencia de las "grandes transformaciones que están ocurriendo en el mundo y que tienen que ver con las políticas internacionales sobre aspectos económicos y políticos", como el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), el Tratado de Libre Comercio (TLC) y sus consecuencias para Colombia en aspectos "tan delicados" para estos pueblos como la propiedad intelectual, la biodiversidad, o las riquezas naturales, destacando además, el "interés" por apartarles, mediante el uso de la fuerza, de sus territorios "para entregarlos a los intereses de las grandes multinacionales y sus megaproyectos".

Los indígenas denuncian también las políticas del gobierno colombiano hacia estos pueblos, pues violan los compromisos asumidos con la comunidad internacional y causan debilidad de la cultura, deterioro del Medio Ambiente, atentando contra el ecosistema y contra la vida de los pueblos de la Amazonia y Orinoquia.

Para combatir esas violaciones, los indígenas instan a las organizaciones nacionales e internacionales de Derechos Humanos a organizar acciones de protección, promoción, divulgación y defensa de los derechos de los pueblos indígenas asentados en esta zonas.

Piden además que se envíen cartas a la Presidencia de la República haciendo un llamamiento por la paz y el respeto, para frenar la confrontación armada en estos territorios, que se nombre una comisión integrada para analizar el lugar y, sobre todo, se propicie el retorno inmediato de los Nukak Makú a sus tierras.

Al gobierno colombiano, le exigen que "acate las recomendaciones internacionales de protección de los derechos de los pueblos indígenas, dentro de los propósitos constitucionales y legales".

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