La pobreza "la genera el sistema y las instituciones, no los pobres", según el creador de los microcréditos

Actualizado 25/01/2006 13:46:23 CET

Muhammad Yunus defendió hoy, durante su visita a Madrid, que los bancos tradicionales "sólo prestan dinero a los que ya lo tienen"

MADRID, 25 Ene. (EUROPA PRESS) -

El creador de los microcréditos y fundador del Banco Grameen de Bangladesh, Muhammad Yunus, afirmó hoy, durante una conferencia que tuvo lugar esta mañana en Madrid, que la pobreza "la genera el sistema y las instituciones, y no los pobres"; de ahí la necesidad de crear un sistema financiero "nuevo" en el que "no queden personas pobres, puesto que todos los ciudadanos tienen el mismo valor".

En el transcurso de su encuentro con periodistas y expertos organizado por PriceWaterHouseCoopers y la Escuela de Gestión Comercial y Marketing ESIC, el profesor Yunus explicó la forma en la que llevó a cabo la creación del sistema de microcréditos --pequeños créditos a personas pobres-- en su país, Bangladesh. Durante los primeros meses pudo comprobar que los bancos le denegaban el dinero que solicitaba para prestar a los más necesitados, porque, en su opinión, los bancos tradicionales "sólo prestan dinero a los que ya lo tienen".

Tras esta experiencia, decidió actuar él mismo como avalista y tras cosechar un gran éxito en cuanto a las devoluciones fundó el Banco Grameen, dedicado exclusivamente a la concesión de este tipo de créditos y con el fin de "ayudar a las personas a cambiar su vida".

Yunus, en cuya conferencia se encontraba también la ministra de Educación y Ciencia, María Jesús San Segundo, aseguró que los más desfavorecidos padecían en su país un sufrimiento tan elevado porque no tenían acceso al dinero y tenían que pedirlo a prestamistas con unos intereses demasiado elevados. El profesor se sorprendió al comprobar "cómo la gente sufría tanto por tan poco dinero".

De esta forma, el Banco Grameen decidió dar prioridad en la concesión de microcréditos a los "más pobres", en lugar de a los que ya tienen dinero, como hacen el resto de bancos. Con esta idea, en el Grameen prestan la mayor parte del dinero a mujeres que "son las que más rentabilidad sacan a los préstamos, además de ser uno de los colectivos más desfavorecidos de Bangladesh y de muchos otros países".

Yunos se enfrentó a las críticas recibidas a este sistema de préstamos --al que se acusa de que las personas pobres "no devuelven el dinero"--, recordando que esta situación "no es real" y los resultados "demuestran lo contrario", alcanzandose más de un 90% de devoluciones.

En otro sentido, señaló que su proyecto no sólo se dedica a los microcréditos, sino que también desarrolla otro tipo de iniciativas para combatir la pobreza. El Banco Grameen puso en marcha un programa de fomento de la escolarización entre los niños de las familias prestatarias, así como un fondo de pensiones para las mujeres que se vayan quedando sin modos de subsistencia.

EXCLUSIÓN MUNDIAL

Según Yunus, la idea de los microcréditos y este tipo de bancos "se hizo popular en todo el mundo" y en la actualidad cada país tiene su propio programa de microcréditos. En este sentido, explicó que en este momento "las dos terceras partes de la población mundial son rechazadas por el sistema bancario mundial".

A raíz de esta situación, el creador de los microcréditos añadió que negar el acceso a las finanzas a este tipo de personas "es como firmar una sentencia de muerte para ellas", por lo que hay que dejar "las puertas abiertas" de una sociedad "tacaña" para todas estas personas.

En su opinión, el capitalismo "ha dejado a una parte de la sociedad de lado", pero no por culpa de la propia definición teórica, sino por la interpretación que se ha hecho de ella, en la que el negocio se entiende "únicamente como una forma de ganar dinero".

Yunus afirmó que existen dos tipos de capitalismo: el primero sería el orientado a ganar dinero y el otro estaría dirigido a ofrecer un servicio a la sociedad, en lo que se podrían denominar como "las empresas de no pérdidas".

Estas empresas no estaría incluidas en el mercado de la Bolsa tradicional, sino que tendrían su sitio "en la Bolsa social", que tiene el objetivo prioritario de ayudar a las personas y no de obtener dividendos.

Igualmente, el profesor Yunus hizo frente a las críticas dirigidas a que los microcréditos en referencia a que "sólo llegan a los menos pobres de los pobres", porque el resto no tienen destrezas empresariales. Yunus rebatió esta argumentación y explicó que para él "todas las personas son empresarias y sólo hay que buscar esas destrezas".

En otro sentido, Yunus incidió en que los microcréditos se deben introducir en el sistema capitalista, aunque todavía no se pueda hablar de competencia real, puesto que el mercado que trabajan los microcréditos "no es el mismo que el de los bancos tradicionales".

En su opinión, el de las personas más pobres "es el mercado más inexplorado", en el que no hay competencia con los grandes bancos, a pesar de que ya se hayan producido iniciativas de microcréditos entre algunas de estas grandes entidades bancarias, como Deutsche Bank o Citibank. Las principales instituciones que se dedican al "negocio sin lucro" de los microcréditos son, en su mayor parte, el Banco Grameen y el resto lo llevan a cabo las organizaciones sin ánimo de lucro, que no pueden crear bancos al prohibirlo la legislación.